Así luce hoy Puma Punku | Fuente: Brattarb / Wikimedia Commons

(Agencia N+1 / María Cervantes). Un arqueólogo estadounidense ha recreado la apariencia de uno de los edificios de la antigua ciudad de Tiahuanaco usando la impresión 3D, de acuerdo con Heritage Science. La construcción formaba parte de un gran complejo sin terminar, del cual solo llegaron fragmentos a nuestro tiempo. Una vez reconstruida la apariencia del edificio, el científico señaló que se habría usado para rituales.

La ciudad de Tiahuanaco estaba ubicada en la actual Bolivia, al sur del lago Titicaca. Probablemente fue una de las ciudades más grandes de la América del Sur precolombina. Presumiblemente, fue fundada alrededor del año 110. En su apogeo, alrededor de los años 800, 10.000-20.000 personas vivieron en Tiahuanaco. Entre otros edificios, los arqueólogos descubrieron en la ciudad los restos de un complejo con el nombre provisional Puma Punku (traducido del quechua "Puerta del Puma"), construido en el siglo VI.

El complejo se construyó en una colina y consistía de cuatro terrazas alineadas con losas de piedra. Sobre ellas se construyeron plataformas, que se suponía eran un complejo de edificios, que nunca se completaron. La longitud de la estructura era de 167 metros y el ancho de 116 metros. Los españoles, que visitaron Tiahuanaco en los siglos XVI al XVII, describieron puertas inacabadas hechas de bloques de piedra tallada y gigantescas losas desprendidas hechas de piedra arenisca. Muchas de ellas eran réplicas o imágenes espejo de la otra.

Puma Punku

En la actualidad, se conservan las placas de Puma Punku y 150 bloques de andesita que pesaban aproximadamente de 8,5 kilogramos a 20 toneladas. Aún no está claro cómo se vería el complejo, si los antiguos constructores lo hubiesen terminado. Los arqueólogos aún no encuentran edificios similares ni fuentes escritas en las que se conserven los dibujos o las descripciones del complejo.

Reconstrucción de un fragmento del complejo Pumapunku. | Fuente: A.Vranich / Heritage Science

Anteriormente, sin embargo, los investigadores intentaron reconstruir fragmentos del complejo; además, durante la investigación, los científicos restauraron parcialmente las reglas que guiaban a los antiguos constructores. Por ejemplo, dado que en Puma Punku se encontraron muchos bloques idénticos o similares a un espejo, la repetición y la simetría probablemente fueron parte del diseño del edificio. Además, algunas proporciones podrían calcularse a partir de los fragmentos del complejo que sobrevivieron.

Impresión en 3D

El arqueólogo Alexei Vranic de la Universidad de California, EEUU, recreó parcialmente la apariencia de Pumapunka usando copias en miniatura de 157 bloques de construcción impresos en 3D. Usando la fotogrametría, el investigador determinó el tamaño de los bloques y creó un modelo virtual basado en dibujos y fotografías del complejo realizado en el siglo XIX. Luego imprimió bloques del 4% del tamaño real del objeto.

Como resultado, el científico logró recrear el edificio en el que había puertas sin terminar. Y las peculiaridades de su arquitectura le dieron a Vranic una idea de para qué se habría usado el edificio. "Los vanos rotos de las puertas rotas de diferentes tamaños, que se encuentran en diferentes partes de la plataforma, se organizaron de tal manera que se creara un efecto de espejo. Crearon la impresión de que una persona mira al infinito, aunque en realidad ve una habitación. Esto podría indicar que el edificio fue utilizado como un espacio para rituales ", dice el científico.

 Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.

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