Vladímir Putin, presidente de Rusia | Fuente: EFE

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, pidió este lunes a los habitantes de Moscú que tomen "en serio" el confinamiento para frenar el avance de la pandemia del coronavirus, una cuarentena que está siendo imitada ya por otras regiones del país. El mandatario había evitado ordenar el confinamiento y optó por declarar asueto el período del 28 de marzo al 5 de abril, instando a los rusos a quedarse "en casa", pero el alcalde de Moscú, Serguéi Sobyanin, decidió el domingo restringir los desplazamientos de los habitantes, ya que el fin de semana los moscovitas habían recibido a la primavera en los parques sin respetar las consignas.

"Pido a los moscovitas y a los habitantes de la región que se tomen estas medidas justificadas y necesarias (...) con seriedad y con responsabilidad", dijo Putin el lunes, durante una reunión por videoconferencia con responsables políticos. El presidente de Rusia ordenó además a los responsables de su gobierno "que informen de manera constante y objetiva" a los rusos de la evolución de la epidemia para frenar "rumores, provocaciones y especulaciones malintencionadas".

Vladímir Putin también pidió a los responsables que actúen "realmente" contra la propagación del virus y no se conformen con redactar "informes". El jefe de Estado dispuso además que se aumente el número de camas disponibles en los hospitales, se habiliten centros donde se realizan pruebas de diagnóstico y se forme una reserva de respiradores artificiales y medicamentos.

Por su parte, el primer ministro ruso Mijáil Mishustin instó a los habitantes de las otras regiones del país a prepararse también para un confinamiento. Al menos siete otras regiones anunciaron que seguirían el ejemplo de Moscú. "La situación es sin duda grave y todo el mundo debe compotarse debidamente", dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

El coronavirus en Rusia

Rusia tiene oficialmente 1.534 casos de contagio y nueve muertos. Las dos terceras partes de los contaminados están en la capital. El Kremlin, a través de su portavoz, aseguró que era consciente de las "consecuencias económicas" que traería consigo el confinamiento, pero subrayó que la prioridad era "velar por la salud de los ciudadanos". 

Este lunes desde la mañana, muchas calles del centro de la ciudad estaban casi desiertas, con muy pocos vehículos privados circulando. "Hay muy poca gente. Está bien. Hemos entendido que era necesario" quedarse en casa, decía a la AFP Ludmila, una farmacéutica del centro de Moscú. En otras zonas del sur de la ciudad, sí se veían grupos de personas por la calle. "Si nos quedamos en casa con nuestros padres vamos a morir más rápidamente que si nos afecta el coronavirus", bromeaba una adolescente.

Los habitantes de Moscú -12 a 16 millones, según las estimaciones- solo podrán salir de la casa por una emergencia médica, para ir al trabajo en caso de ser necesario, al supermercado o la farmacia, anunció el domingo por la noche el alcalde Sobyanin en un comunicado. También pueden sacar la basura y pasear al perro, en un radio de 100 metros en torno a su casa. Medidas similares se decretaron para la región que rodea a la capital.

En Moscú, el respeto del confinamiento será controlado gracias a un "sistema inteligente de vigilancia", una red de cámaras de reconocimiento facial que ya se usa para vigilar a las personas que han sido colocadas en régimen de aislamiento en sus domicilios. "Espero que de aquí al fin de la semana tengamos sistemas informáticos que nos permitan garantizar un control casi absoluto sobre los desplazamientos de la gente", declaró Sobyanin, según la agencia Interfax. Además, el lunes, Rusia cerró totalmente sus fronteras para impedir la propagación de la epidemia. 

(AFP)

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