A José Víctor Silva le dicen ‘Mancho’. Tiene 64 años y monta bicicleta desde que tiene uso de razón, inclusive en Cusco donde vive con su familia desde hace casi 20 años. Es un ciclista empedernido y la utiliza como medio de transporte para todo lo que hace. Por ello y por los años vividos en Cusco ha sido testigo de cómo poco a poco ha ido creciendo la motivación de los cusqueños por manejar bicicleta. El cambio más grande lo observó en pandemia.

“Empecé a ver más ciclistas manejando con soltura y tranquilidad porque en esos meses (de cuarentena) no había centros comerciales ni tráfico de vehículos. Había mucha seguridad”, recuerda. Y esta observación la pueden confirmar muchos otros ciclistas de la ciudad como Diego Arias que incluso han registrado en video la afluencia de personas en bicicleta en avenidas principales, como la Av. La Cultura, llegando a contabilizar más de 300 recorridos en una hora, cifra que nunca antes se había visto.

Ciclistas aprovechan el boulevard de la Av. La Cultura en Cusco para transitar.

Sin embargo, con este aumento de ciclistas, también aumentaron las demandas por una red de ciclovías de calidad e integradas que sean seguras. “Cusco, siendo una capital histórica, ya debería tener un sistema implementado de ciclovías. Ahora que el parque automotor se ha reactivado se han creado muchas zonas de conflicto y lamentablemente ha habido muchos accidentes”, advierte ‘Mancho’.

¿Cuáles son estas zonas de conflicto? ¿Qué se ha avanzado para promover una movilidad sostenible? Para resolver estas preguntas, iniciamos nuestro recorrido por cuatro distritos de la ciudad de Cusco y esto fue lo que encontramos.

Ciclovías sólo de subida y no de bajada

La Av. El Sol es una de las avenidas más conocida por los turistas, ya que alberga instituciones bancarias, gubernamentales y de comercio turístico, y además conecta el Centro Histórico con los diferentes distritos de la ciudad. Tiene un carril de subida y otro de bajada, por el que transitan buses de transporte público, taxis, autos particulares y bicicletas. Sin embargo, para estas últimas sólo existe una “ciclovía” pintada en la pista en el carril de subida, más no en el de bajada.

En la Av. El Sol se ha pintado un ciclocarril para que puedan transitar los ciclistas. Sin embargo, no es totalmente seguro.

“Aquí existe una línea que delimita una ciclovía, pero que no llega a serlo. Podríamos decir que es un ciclo carril, pero no es seguro porque no protege al ciclista, lo que hace que disminuya la intención de uso de la bicicleta por este lugar”, explica Eduardo Mendívil, ciclista cusqueño de 32 años que usa la bicicleta desde hace 8 como medio de transporte y que además es fundador de Wasicleta, un espacio cultural que promueve la movilidad sostenible.

Zonas de conflicto con paraderos

Continuamos por la plaza Limaqpampa, donde se erigen los monumentos hacia Manco Cápac y Mama Ocllo, y donde inicia la avenida principal de Cusco, llamada “La Cultura”. Esta recorre cuatro distritos principales de la ciudad como Cusco, Wanchaq, San Sebastián y San Jerónimo y se extiende por casi 13 kilómetros.

Debido a su longitud e importancia, es ideal para albergar una ciclovía principal para la ciudad. Se ha avanzado en ello pintando un espacio a la derecha de la autopista. Sin embargo, los obstáculos son constantes, debido a los taxis, buses y pasajeros que utilizan la ciclovía para abordar.

“En Cusco han empezado a hacer más ciclovías desde que el Ministerio de Transportes enfatizó que la bicicleta es una opción, pero las han hecho hacia la berma derecha donde hay paraderos o personas con discapacidad que necesitan usar las rampas. Les sugerimos que sea a la izquierda, pero no lo hicieron y eso causa gran malestar”, comenta Xiomara Ramos, licenciada en Turismo de 28 años y fundadora de Biciñan, un colectivo de ciclistas en Cusco que promueve esta forma de transportarse. Gracias a ellos comenzó a utilizar la bicicleta como medio de transporte hace cinco años.

Ciclistas tienen que pausar su recorrido por invasión de taxis en la ciclovía de la Av. La Cultura, Cusco.

Manejar bicicleta en un carril hacia la derecha y compartir espacios con paraderos es un conflicto constante en todo el recorrido por la ciudad. “Esperamos con muchas ansias que se delimite una ciclovía en la Av. La Cultura, pero al centro y no al lado derecho (como es actualmente). Sé que se está trabajando también con el MTC y parece que van a aceptar que la ciclovía sea al medio, uniendo cuatro distritos”, afirma Eduardo Mendívil.  

Integración parcial de las ciclovías

Otro de los retos para manejar bicicleta es que las ciclovías no están integradas y que, por ejemplo, en un óvalo no hay un camino completo que pueda seguir la bicicleta, lo que pone en riesgo la seguridad del ciclista y más aún si son nuevos y no tienen mucha experiencia manejando. 

En el Óvalo Garcilaso en el límite entre Cusco y Wanchaq, es difícl cruzar hacia la avenida principal.

Intentamos comunicarnos con la Municipalidad de Cusco para que nos comenten cuáles eran los planes de movilidad sostenible en la ciudad, sobre todo porque muchos de los ciclistas nos contaban que ya se había aprobado el presupuesto para implementar mejores ciclovías en este año. Sin embargo, hasta el cierre de esta nota no tuvimos respuesta.

Por su parte, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) nos detalló que han estado en conversaciones con el alcalde Víctor Boluarte, quien les manifestó la predisposición de implementar ciclovías de forma coordinada. “Después de hacer una evaluación con la municipalidad hemos transferido 1 millón 600 mil soles a finales de noviembre para la implementación de 24 kilómetros de ciclovía en Av. La Cultura, que se va a integrar a las ya existentes”, anunció a RPP Ismael Sutta, director ejecutivo de Promovilidad, el programa Nacional de Transporte Urbano Sostenible del MTC.

“El presupuesto ya está asignado y en marzo ya deberían comenzar a tangibilizar todo este plan. Actualmente no se ve nada físico, pero poco a poco irán avanzando. Este tema es amplio porque también es abarca el transporte público y de empresas privadas, por eso se necesita un plan maestro de movilidad”, comenta Eduardo Becerra, fundador de Biciñan y nombrado ‘Alcalde de la bicicleta en Cusco’ por la institución social holandesa BYCS.

José “Mancho” Silva, Eduardo Mendívil y Eduardo Becerra en Wasicleta.

Iniciativas que sean seguras

Uno de los distritos que atraviesa la Av. La Cultura es Wanchaq, que es uno de los más amigables con los ciclistas. “Después de la cuarentena se empezaron a generar ciclovías y una de ellas fue en la Av. Túpac Amaru en Wanchaq", cuenta Eduardo Mendívil. Esta ciclovía ubicada en la berma central permite lo que permite que tanto carros como ciclistas vayan por sus carriles delimitados.

El distrito de Wanchaq es uno de los pocos dentro de Cusco que tiene una visión de movilidad sostenible.

Así confirmamos que la presencia de segregadores, señalética y delimitaciones claras en las ciclovías son súper importantes para una adecuada convivencia en las calles. “Es importante promover la educación vial para todos en general, peatones, conductores, ciclistas porque a veces no todos los ciclistas son responsables. Por eso es importante que sea para todos, lo que antes se exigía por derecho ahora es por necesidad”, afirma Xiomara Ramos.

La motivación para utilizar bicicleta en la ciudad, no sólo para divertirse, si no también para hacer compras, ir al trabajo, hacer deporte y movilizarse ha crecido mucho durante la cuarentena. Inclusive, personas que antes no manejaban han aprendido a usarla porque vieron que “se puso de moda”, como nos cuenta Fabricio Torres, estudiante de psicología de 19 años.

Fabricio Torres Molina, estudiante y ahora ciclista, cuenta su experiencia desde la Alameda Pachacútec.

Y, ¿realmente se puede manejar bicicleta en altura y en una ciudad con subidas y bajadas como Cusco? La respuesta es sí. Los distritos más céntricos e integrados en la ciudad son relativamente planos y no tienen pendientes muy marcadas, lo cual hace que el mayor reto para manejar sea la falta de infraestructura y no la geografía.

“Muchas personas pensaban que esta no es una ciudad apropiada para manejar, pero es falso. Si miramos la historia de Cusco nuestras calles han sido creadas para caminar o para la carreta y no para el carro”, afirma Eduardo Mendívil.

En las alamedas y plazas cusqueñas es común ver a gente de toda edad montando bicicleta, incluso a los más pequeños.

Los ciclistas cusqueños son conscientes de los beneficios de la bicicleta y reafirman que su lucha no es para que dejen de existir los carros porque son conscientes de su importancia, si no que haya un equilibrio para que las personas se puedan mover de forma empática.

“La bicicleta genera empatía hacia el otro porque uno en bici, al mismo tiempo que va más despacio, los reflejos se elevan si un carro está muy cerca. En general el ciclista es respetuoso, pero sabemos que hay una falta de cultura vial no sólo para el ciclista sino también para el peatón, para el conductor”, finaliza Eduardo.