Turista sobrevolando las Líneas de Nazca (Ica) | Fuente: PromPerú

Cruce de palabras en inglés por las calles céntricas de Cusco. Un llamador anuncia sus precios y paquetes turísticos en la plaza de armas de Arequipa. Un guía se alista para hacer su recorrido en el complejo arqueológico de Chan Chan, en Trujillo. Y los operarios dan la última revisión a los teleféricos que te llevan a Kuélap. Escenas que han quedado en el recuerdo.

Ya no hay aventuras en el río Amazonas. No podemos ir a probar las truchas del Ingenio, en Concepción, Junín. Tampoco tomarnos fotos en el espejo del lago del Titicaca, en Puno. Ni mirar desde arriba las líneas de Nazca. O entender los misterios del observatorio astronómico de Chankillo, bajo el sol de Casma, en Áncash.

Es 27 de setiembre, Día Internacional del Turismo. Y no hay turismo. Y no lo va a haber, como lo conocemos, durante un tiempo que tampoco se puede predecir con certeza. Solo hay estimaciones, con la misma imprecisión cuando se habla de cuándo se aplicará la vacuna para contener la COVID-19, el mal que, justamente, ha noqueado a un sector que no usa fábricas ni echa humo. Pero sí mueve mucho dinero y da trabajo a miles de familias.

Según el Compendio de cifras de turismo del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), publicado en julio de este año, el movimiento general de pasajeros en vuelos domésticos e internacionales a nivel nacional ha sido de 8’ 767, 570, lo cual no representa ni la cuarta parte de los 40’ 025, 533 que se registró en el 2019. En términos de divisas, solo el turismo receptivo generó, en 2019, 4’ 784 millones de dólares. Este año, con la apertura hasta marzo, apenas alcanzamos los 900 mil dólares.

El turismo en estado de emergencia

Carlos Canales, presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), y una de las voces más activas que desde el mismo marzo, cuando se declaró el estado de emergencia en el Perú, pedían atención para el sector, no se resigna a recuperar algo de lo perdido.

“Cualquier cosa va a ser mejor al escenario que tenemos, obviamente. En un mes normal del año pasado, la facturación promedio (del turismo) era de 450 millones de dólares. Creemos que en estos tres meses (los que quedan: octubre, noviembre y diciembre) se puede llegar a generar una venta del mismo monto. Pero los tres meses generarían entre 450 y 500 millones. O sea, estamos hablando de 150 millones por mes: la tercera parte de lo que es un mes regular”, analizó con esperanza.

Según Canales, el reciente anuncio gubernamental de la reactivación de los vuelos a Europa y Estados Unidos para octubre hace estimar una recuperación, aunque de diferente impacto para las regiones del Perú, sobre todo, en el sur.

“El turismo va a ser distinto. El turismo que va a venir en estos tres meses será un turismo corporativo. No es el turista de ‘selfie’ ni el de cámara fotográfica que va a ir a Machu Picchu. Ese no va a venir este año, no hay forma. Por eso que no vamos a tener este año al turista tradicional, que es el que va a Machu Picchu, Arequipa, a las Líneas de Nazca. Incluso, en los tres primeros meses del próximo año, la tendencia va a ser similar. Por lo tanto, la recesión en Cusco se va a sentir hasta marzo del próximo año”, proyectó.

Torreon del Templo del Sol en la ciudadela de Machu Picchu (Cusco)
Torreon del Templo del Sol en la ciudadela de Machu Picchu (Cusco) | Fuente: PromPerú

Cusco: El corazón del turismo

Precisamente Cusco es el corazón turístico del país y, por obvias razones, la región más resentida por la pandemia. Esta zona recibía unos dos millones de turistas al año, con un promedio de 25 vuelos diarios. Hoy, todo está paralizado. Y más aún, si consideramos que es una de las últimas regiones en salir de la cuarentena focalizada (el gobierno central acaba de liberar a la región y a partir de octubre, solo se acatará domingos de inmovilización social).

Para la subgerente de Turismo de la Municipalidad Provincial de Cusco, Andrea Roca, el panorama es crítico por la dependencia de miles de familia del turismo.

La gente está sin tener ingresos porque no solo son los hoteles, los restaurantes, etc. Sino también, muchísima gente que está dedicada, por ejemplo, a la cultura inmaterial y reactualiza constantemente muchas expresiones, incluso con fines turísticos. Ese es el otro gran problema que se tiene”, dijo a RPP Noticias.

Cataratas de Gocta (Amazonas)
Cataratas de Gocta (Amazonas) | Fuente: PromPerú

Amazonas durante los últimos años registraba aumento de turistas

En la región Amazonas, ubicada en el nororiente del Perú y con atractivos como el complejo arqueológico de Kuélap, cataratas de Gocta y los sarcófagos de Karajía, se registraba un aumento en la llegada de turistas en los últimos años.

En 2019, por ejemplo, recibieron más de 134 mil visitantes, de los cuales, más de 15 mil fueron turistas extranjeros. Hoy se reportan pérdidas por más de 84 millones de soles que afectan a unos 6 mil 300 empleos directos. La directora regional de Turismo, Gisela Orozco, busca otras opciones.

“Estamos trabajando en zonificar y formalizar el desarrollo del turismo de aventura en nuestra región. Allí sí estamos preparándonos para este tema del próximo año, de tener zonificado y certificado, por ejemplo, a los operadores para desarrollar actividades como el ciclismo, la cabalgata, la bilogía, el barranquismo y canotaje. Eso nos va a abrir al turismo receptivo o extranjero”, comentó.

Réplica del Señor de Sipán y su corte real en el Museo Tumbas Reales (Lambayeque)
Réplica del Señor de Sipán y su corte real en el Museo Tumbas Reales (Lambayeque) | Fuente: PromPerú

Lambayeque promocionará rutas cortas para sacar adelante el turismo

En el norte, el golpe también es fuerte. En la región Lambayeque, a diferencia del aproximadamente millón de turistas que recibió el año anterior, se estima que este 2020 la cifra no llegará ni a la quinta parte. Por ello, se aferran a la promoción de rutas cortas, según contó el gerente de Turismo, Julio César Fernández.

La idea es promover el turismo interno, como bien se sabe, y hacer que la población conozca justamente los recorridos de estas rutas cortas, como el caso de Chaparrí, los bosques y pirámides, Zaña, las playas y, adicionalmente, con el tema cultural, el caso de museos. Pero como bien se sabe, todavía los museos y las áreas protegidas no abren”, indicó.

Reactivación del turismo se dará en quincena de octubre

En esa línea, la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Rocío Barrios Alvarado, anunció que su sector se pondrá en marcha, desde la quincena de octubre, el lanzamiento de una campaña de promoción en turismo interno para visitar las regiones.

“Lo que estamos haciendo es, básicamente, trabajar un decreto de urgencia para efectos de apoyar  emprendimientos con fondos no reembolsables tanto para el sector artesanos como para guías turísticos, con la finalidad de identificar nuevas rutas, que no todos los peruanos conocemos y así, poder difundirlas”, señaló.

Asimismo, adelantó que en la quincena de octubre su despacho lanzará una campaña de promoción turística “enfocada a la recordación del peruano y a quien quiera descubrir y empezar a hacer la reserva, de cara al futuro próximo, para las visitas dentro de las regiones”. Barrios tiene claro que todo empezará por el movimiento interno. “Debemos sentar, claramente, que estamos de regreso, que estamos iniciando actividades para volver”, manifestó.

Otra iniciativa del gobierno para aliviar el sector ha sido el lanzamiento del programa de créditos FAE - Turismo, con un fondo de 1’500 000 de soles para que las empresas turísticas postulen y se reactiven.

La reactivación del turismo podría demorar, aproximadamente, cinco años en la medida que la vacuna llegue y en que podamos contener y vencer el COVID. Va a ser un proceso gradual, un poco lento”, se sinceró la ministra.

Así recibió el Perú el Día Internacional del Turismo, con inevitables números en rojo como los tiene el sector en el mundo, pero también, con optimismo. Ya volverá la alegría, el cuchicheo de asombro entre turistas cuando ven un lugar peruano espectacular, y el disparadero de fotografías para registrar un momento inolvidable. El turismo volverá.