Provincia de Antabamba en Apurímac es la de menor esperanza de vida

El Informe sobre Desarrollo Humano Perú 2009 indica que en esta jurisdicción un poblador podría llegar a vivir sólo hasta los 66.8 años de edad, mientras el promedio nacional es de 73.1.
Foto: RPP (Referencial)
Apurímac es el departamento que ocupa el penúltimo lugar entre las 25 circunscripciones del país, en cuanto al desarrollo humano. La brecha de acceso a los servicios públicos sigue apuntando hacia esta región, según lo registra el Informe sobre Desarrollo Humano Perú 2009 del PNUD que es presentado hoy ante las autoridades y organizaciones de base apurimeñas.

El Informe observa que, de acuerdo al Índice de Desarrollo Humano Provincial 2007,  Antabamba, Apurímac,  es una de las provincias en el país que tiene la más baja esperanza de vida al nacer; es decir, un poblador de esa jurisdicción podría llegar a vivir sólo hasta los 66.8 años de edad, mientras el promedio  nacional es de 73.1.

El estudio denominado Por una densidad del Estado al servicio de la gente, se enfoca en analizar la presencia del Estado en el territorio, a través de la provisión de una canasta de servicios básicos para promover el desarrollo humano, como son: Identidad, Salud, Educación, Saneamiento básico y Electrificación, así como el papel de éste en la gestión de cuencas para un mejor aprovechamiento de sus recursos en beneficio de las personas.


Brechas en los servicios básicos

Si bien en Identidad, Apurímac no es una de las regiones con mayor población indocumentada, esta región tiene 9,308 personas, según los Censos de Población y Vivienda 2007, que no cuentan con un documento de identificación (partida de nacimiento o DNI). Entre sus provincias con mayor brecha en este servicio se encuentran Cotabambas y Grau, es decir un gran porcentaje de su población no cuentan con alguna identificación.
 
En Salud, las provincias de Grau (0.8), Chincheros (2.1) y Cotabambas (3.2) presentaron un mayor déficit de médicos por cada 10 mil habitantes.

Para cerrar la brecha total del país, el PNUD ha planteado programar un incremento de 4,445 médicos para que atiendan las necesidades en 153 provincias, como Grau y Chincheros. Cabe destacar, que la Organización Mundial de Salud sostiene que 10 es el estándar promedio de médicos por cada 10 mil pobladores, lo que demuestra que Grau, Chincheros y Cotabambas aun no están a la altura de lo exigido.

En Educación, según los Censos de Población y Vivienda del 2007, la región de Apurímac tenía 13,723 jóvenes entre 12 y 16 años que no asistían a secundaria por diversos motivos. Esto representó el 26% de esta población. Las provincias de Andahuaylas con 4,977, Abancay con 2,456 y Cotabambas  con 2,052 son las que presentaron la mayor cantidad de jóvenes que no asistieron a este nivel de educación. Sin embargo fue Cotabambas la provincia con el mayor porcentaje, 35% de su población no asistía al colegio.

En Saneamiento, la región apurimeña tiene 56,243 viviendas sin acceso a agua y desagüe. Andahuaylas cuenta con 12,103 viviendas sin esas oportunidades de servicio. Abancay, 11,442 casas sin agua y desagüe. Sin embargo, Antabamba es la provincia con menor cobertura de estos servicios, el 88.9% (3,370) de sus viviendas carecen de estos.

En Electrificación, según el Informe del PNUD, Apurímac cuenta con 45,492 viviendas sin electricidad; Andahuaylas tiene 13,457; y Cotabambas, 7,772. En este caso, esta segunda provincia es la que concentra la mayor brecha en este servicio. El 69.2% de sus viviendas no estaban electrificadas.


Cerrando brechas

El Informe, elaborado por la Unidad de Desarrollo Humano del PNUD, propone atender a las provincias con menor cobertura de servicios básicos, como son, en este caso, Grau, Antabamba y Cotabambas, a través de la identificación de sus brechas en los servicios definidos por ellos como lo mínimos necesarios para promover el desarrollo humano y de esta manera priorizar el gasto público y así mejorar la cobertura y calidad de los servicios básicos entre la población.

Una visión desde de las cuencas

El Informe asume una clara preocupación por las cuencas analizando los antecedentes de gestión, a sus actores, así como la situación crítica de sus ríos y de su población. La intercuenca del Alto Apurimac es la que abarca la mayor superficie territorial de la región, en donde habitan más de 218 mil habitantes, cuenta con un IDH bajo de 0.5489, una esperanza de vida al nacer de 70.4 años y un ingreso familiar per cápita de 186.8 nuevos soles mensuales, así como altos niveles de pobreza.

El Informe considera que las cuencas deben ser escenarios de planeamientos estratégicos como respuesta sostenible a nuestro desarrollo humano y como un frente al cambio climático a favor del bienestar de la humanidad y el futuro.