Yuri Cutipé: “No es necesario perder a un ser querido para sentirnos afectados como nos estamos sintiendo”

“A través de los medios de comunicación estamos mucho más en contacto que en cualquier otra época de la historia de la humanidad con la experiencia de la muerte”, explicó el director de salud mental del Ministerio de Salud y habló sobre la necesidad de hablar con transparencia con los niños sobre la pandemia de la COVID-19 y sus impactos. 

Actualidad
Yuri Cutipé, director de salud mental del Minsa, habla sobre el impacto de las muertes por COVID-19.
00:00
Yuri Cutipé
El especialista expresó la necesidad de hablar con sinceridad con los más chicos de la casa sobre los decesos de familiares por COVID-19. | Fuente: Andina

Esta mañana, en el programa Ampliación de Noticias, el director de salud mental del Minsa, Yuri Cutipé, habló sobre la situación que enfrentamos en el país y el mundo frente a la muerte de las personas que nos rodean por la COVID-19. En tiempos de “desesperación por la sobrevivencia y angustia por la pérdida”, el especialista indicó que no es necesario perder a un ser querido para sentirnos afectados por la cercanía de la muerte.

“En estos tiempos sentimos que estamos mucho más sensibles porque a través de los medios de comunicación estamos mucho más en contacto que en cualquier otra época de la historia de la humanidad con la experiencia de la muerte, de afrontar las pérdidas de las personas, de los seres queridos. (…) No es necesario perder a un ser querido para sentirnos afectados como nos estamos sintiendo porque miles de personas están falleciendo”, señaló en declaraciones a RPP Noticias.

Con el propósito de evitar una situación de contagio, miles de personas no pueden despedirse de manera normal de sus seres queridos, por lo que se debe cuidar la manera en la que se dan este tipo de noticias a los miembros más jóvenes de las familias, con el obetivo de tener un control del impacto emocional.

“Siempre va a ser recomendable el decir la verdad, pero también el esperar un momento apropiado, un momento en el que, como adultos, hemos podido tomar algo de calma, hemos podido respirar para poder en lo posible transmitir lo menos intensamente emociones negativas, difíciles de tolerar, de soportar para los niños y las niñas”, sugirió.

“Es importante tranquilizarse, buscar un espacio y un momento de tranquilidad posterior al suceso ocurrido, un espacio en donde se pueda estar con uno, dos o tres de los niños, pero siempre con otro adulto más que pueda hacerse cargo de ayudar en el soporte en el primer momento del impacto emocional”, agegó.

Asimismo, Cutipé destacó la importancia de preguntarle a los más jóvenes de la casa qué saben sobre la pandemia de la COVID-19 y, a partir de ello, responder a sus interrogantes con la verdad y utilizando un lenguaje que se adecúe a sus edades.