Una joven denunció intento de violación dentro de una cabina de internet en el Callao

La joven de 21 años que trabaja como administradora del local acusó a César Antonio Hidalgo Plaza de querer abusar de ella. Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad.
Abuso
La joven denunció que el sujeto intentó aprovecharse de ella dentro de una de las cabinas. | Fuente: 24 Horas

Una joven de 21 años que trabaja como administradora de un negocio de cabinas de internet en el Callao denunció que uno de los clientes del establecimiento intentó abusar sexualmente de ella.

Se trata de Paola Rojas, quien contó a 24 Horas que el pasado 6 de abril un hombre identificado como César Antonio Hidalgo Plaza, que le alquiló una de las computadoras, pero dijo tener problemas para entrar a su correo.

Intento de abuso

La joven primero le ayudó desde su computadora en la administración del local; sin embargo, poco después el hombre le pidió ayuda desde una de las cabinas y la introdujo a la fuerza. Allí intentó besarla a la fuerza y forcejeó con ella, pero escapó cuando escuchó el teléfono de la joven sonar.

“Me llamó y yo me acerco para ayudarle. Primero me jaló e intentó besarme a la fuerza, yo no me dejé y forcejeo con él en todo momento. Me empujó hacia el asiento y trata de que mis rodillas estén en el piso. Él estaba detrás de mí y yo seguía forcejeando, mientras intentó subir mi vestido”, dijo la joven.

Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad del establecimiento, incluso en la grabación se puede escuchar el forcejeo y protesta de la joven para que Hidalgo la deje. El rostro del agresor también fue grabado para que las autoridades puedan capturarle.

Identificación

Rojas comentó que pudo identificar a su agresor gracias a que este cuando le pagó por el uso de la computadora le entregó también un papel con su número de teléfono.

Sin embargo, en la vivienda que figura como la del titular de ese número negaron conocer a  Hidalgo y comentaron que previamente ya habían llegado notificaciones por un juicio de alimentos. El agresor sigue inubicable hasta el momento.

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