No es la primera vez que vecinos se oponen al entierro de cadáveres por COVID-19 en su zona de residencia.
No es la primera vez que vecinos se oponen al entierro de cadáveres por COVID-19 en su zona de residencia. | Fuente: Andina | Referencial

El Comando Regional de COVID-19 denunció que el último sábado 11 de abril el alcalde de Pimentel, Chiclayo, Roberto Jacinto Purizaca, se opuso al entierro de un fallecido por coronavirus en la zona de San Lorenzo en donde el gobierno había asignado un cementerio. De acuerdo con la denuncia realizada, el alcalde llegó con vecinos para hacer una manifestación.

El Comando indicó mediante un comunicado que expresaba su “total rechazo al accionar fomentado por el alcalde de Pimentel”. En conversación con La Rotativa del Aire Jacinto Purizaca señaló que no se opone a la creación de un cementerio común, pero sí aclaró que prefiere que este sea en otro lugar.

“En las afueras de la ciudad hay una zona de 400 hectáreas en donde le pueden dar este tipo de uso y no perjudicaría  a nadie. No tienen por qué usar un balneario turístico y urbano”, expresó el alcalde a RPP Noticias. Además, expresó que el terreno que se pretende usar como cementerio es de propiedad privada.

Sin embargo, se dio a conocer que este terreno fue donado por la Beneficencia Pública de Chiclayo. Ante ello, el alcalde indicó que si bien esto es cierto, “Pimentel no está considerada como un área para enterrar muertos. Yo no me opongo a ello, pero siempre y cuando sea en un lugar más adecuado”, indicó.

Asimismo, la autoridad negó que el último sábado haya acudido junto con vecinos de la zona a “fomentar” la violencia contra las personas del comando que se encontraban presentes.

NO ES LA PRIMERA OPOSICIÓN 

En el distrito de Tumán, Chiclayo, se supo además que también vecinos de la zona se opusieron al entierro de un hombre de 55 años que murió a causa de COVID-19. Según los vecinos y los familiares de la víctima, la disposición de sepultar el cadáver en esa zona fue dada por el mismo alcalde.