Contraloría también detectó deficiencias en la infraestructura de colegios. | Fuente: RPP Noticias | Fotógrafo: Cortesía

Gran parte de 115 colegios de la región Lambayeque registra serias deficiencias en servicios básicos, documentos de gestión y falta de profesores, de acuerdo a un informe elaborado por la Contraloría General de la República.

Uno de los riesgos más relevantes fue que el 72% de los colegios no cuenta con el plan lector aprobado (conjunto de estrategias para fomentar la lectura como hábito). Ello pone en riesgo la implementación de estrategias vinculadas a la lectura y escritura.

También se logró detectar que en el 90,4% de las instituciones públicas hay carencia de libros y materiales para entregar a los alumnos del presenta año escolar, y en el 18,3% hacen falta docentes para cubrir las secciones previstas para la institución educativa.

El resultado del operativo denominado: “Buen inicio del año escolar 2019”, permitió conocer que en el 62,7% de los planteles existe una carencia de profesionales en psicología y que en el 61% se lograron identificar incidencias de convivencia escolar sin comunicación, ni medidas correctivas.

La Contraloría alertó que dichas situaciones ponen en riesgo a los estudiantes, pues los problemas en la convivencia podrían generar casos de violencia y acoso entre los escolares, quienes no tendrían el tratamiento adecuado, por la falta de especialistas.

Otro de los puntos importantes que dio a conocer la Contraloría es que en un 7,8%, de las 115 instituciones visitadas en la región Lambayeque, se identificó la existencia de establecimientos que se dedican exclusivamente a la comercialización de bebidas alcohólicas, y los cuales están ubicados a menos de 100 metros de los colegios.

Esta situación genera serios riesgo de afectar la integridad física de la población educativa y la deserción escolar.

Otros

También se informó que el 68,5% de los colegios no tienen un plan de Gestión del Riesgo de Desastres, de Seguridad y Defensa Nacional actualizado o aprobado, lo que podría afectar las acciones de prevención y la integridad física de los estudiantes ante la eventualidad de un siniestro.

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