Abogado penalista advierte que es difícil probar el acoso sexual

Julio Rodríguez explicó que no se puede dar absoluta credibilidad a una supuesta víctima ante el riesgo de que se puedan configurar casos de chantaje.

El abogado penalista Julio Rodríguez advirtió que es difícil probar el acoso sexual callejero, al explicar que no se puede dar absoluta credibilidad a una supuesta víctima ante el riesgo de que se puedan configurar casos de chantaje.

Para el letrado, la propuesta del Poder Ejecutivo de penalizar el acoso sexual callejero y sancionarlo con entre tres y siete años de cárcel es "desproporcional", tomando en cuenta que el Código Penal ya condena el abuso sexual con 8 años de prisión.

En su opinión, habría una "intención política" del Ejecutivo, pues no ataca el problema de fondo que, dijo, es ejecutar labores de prevención a través de la educación.

DIFICULTAD PROBATORIA

Rodríguez apuntó que fuera de que penalizar el acoso sexual implicaría una reforma al Código Penal, "el problema con este tipo de criminalidad es la dificultad probatoria", aún en casos ya tipificados como actos contra el pudor.

"Incluso cuando hablamos de tocamientos indebidos, es bien complicado probarlos", afirmó en entrevista con RPP Noticias.

Comentó que, por ejemplo, en la denuncia que hizo la actriz Magaly Solier aún está en discusión si la agresión que sufrió en un bus del Metropolitano fue de gravedad; y ello pese a que existen videos que avalarían su denuncia.

"No puedo darle absoluta credibilidad sin ningún tipo de contrastación a la versión dada por la supuesta víctima", explicó.

“FALSAS DENUNCIAS, UN RIESGO ENORME”

En vista de ese tipo de situación, Rodríguez sugirió que deben colocarse cámaras de vigilancia en las zonas donde hay recurrencia de casos de acoso sexual, para así contribuir con mecanismos tecnológicos a que las víctimas puedan probar sus acusaciones.

En otro momento, reconoció que si bien en el Perú "hay comportamiento sexista de carácter machista", cada vez hay más varones que sufren acoso.

Por ende, dijo, más allá de una "perspectiva de género", no se pueden pasar por alto las reglas de un debido proceso penal. "El hacerlo, puede hacer que se utilice ese tipo de denuncias para condicionar o chantajear. Es un riesgo enorme", alertó.

"Si ya la agresión sexual denunciada falsamente es un mecanismo casi extorsivo, imaginemos la posibilidad que con esto (en alusión a una ley que penalice el acoso sexual)", agregó.

Finalmente, señaló que más allá de pensar en sanciones que impliquen penas de cárcel y el abarrotar aún más los penales, se puede potenciar el beneficio de la comunidad con sanciones que impliquen, por ejemplo, la limpieza pública.