Palacio de Torre de Togle, sede de la Cancillería en el Cercado de Lima. | Fuente: Andina

Rompió su silencio. La politóloga Fabiola Gutiérrez decidió hacer pública su denuncia de acoso sexual y laboral contra uno de sus jefes con los que trabajó en la Cancillería durante el 2016. Fabiola ha decidido dar a conocer su caso para evitar que otras mujeres pasen por lo mismo. A través de su cuenta de Facebook, la profesional en Ciencia Política y Gobierno contó lo que le sucedió cuando empezó a trabajar en la Cancillería, lugar donde asegura fue acosada por su jefe, un funcionario con rango de embajador.

Era octubre de 2016, Fabiola era estudiante de maestría y docente cuando fue contratada a través de un proceso de selección con evaluación de CV y una entrevista. “Entré a trabajar entusiasmada, si algo había escuchado de Torre Tagle (sede de Cancillería) eran solo cosas interesantes. Sin embargo, la primera tarea que se me dio fue trabajar un texto sobre política exterior que poco tenía que ver con las prioridades del área”, contó Fabiola. “Al tiempo supe que ese texto no solo no era del área, sino que era el borrador de un libro que mi jefe estaba escribiendo y con el que pretendía que yo trabaje para que él publique”, señaló.

Acoso sexual y laboral

En declaraciones al diario La República, Fabiola Gutiérrez contó cómo empezó el acoso por parte de su jefe, recuerdos que aún le provocan indignación. “(mi jefe) Me ubicó en una oficina pequeña y cada vez que tenía que hacerme una consulta sobre los avances estábamos solos en ese espacio”, precisó. A estos incómodos momentos se sumaron varias llamadas, citas a su casa, invitaciones a almorzar y preguntas personales como “¿Sigues con tu enamorado?”.

“Un día me dijo que tendríamos una reunión, que almorzaríamos antes en un lugar cercano para revisar algunos puntos del trabajo y que luego podría irme. Nunca hubo reunión, fuimos a almorzar e intentó tomarme una foto en la mesa para probar su cámara del celular, y cuando me negué se rio ridículamente. Nunca más quise volver a almorzar con él e inventaba excusas cada vez que me llamaba cerca de la hora del almuerzo”, recuerda.

Pero eso no fue todo, la politóloga contó que unas semanas después su jefe se enteró que había sido su cumpleaños y le reprochó que no lo hubiera compartido. “Me dijo que almorzaríamos, que lo tradicional era compartir un almuerzo, al que no fue nadie más y en el que me dio una pulsera que yo rechacé y boté a un tacho”, señaló.

Llamadas continuas y un mensaje de prueba

Harta por las actitudes de su jefe, Fabiola comentó el tema con el Coordinador de la Dirección General, quien le ofreció su apoyo. Sin embargo, las llamadas continuaron y hasta se vio obligada a inventarse excusas para no compartir ningún almuerzo con aquel funcionario de la Cancillería. “Yo pude haber dejado a la mitad de mi contrato, pero no lo hice porque él podía hacer un informe de incumplimiento de servicio y eso mancharía mi legajo y repercutiría en contrataciones futuras”, precisó.

El acoso no se detuvo. El mencionado embajador propició un almuerzo para celebrar los objetivos alcanzados en su área, reunión a la que Fabiola tuvo que asistir junto a una de sus compañeras que ya sabía de las intenciones del funcionario. Por la noche, Fabiola recibió un mensaje de su jefe que la dejó asqueada.

“Imagino que luego del almuerzo el tipo se fue a tomar, porque esa noche me escribió muy tarde y yo asumí que él debía estar ebrio. Eran como a las 11 de la noche y me escribió que me veía “muy linda” ese día. Y ya estaba, esa era mi prueba. Le respondí que el día en que me importara su opinión se la iba a pedir y que hasta entonces se guardara sus comentarios donde le plazca”, contó la afectada en su cuenta de Facebook. “Al día siguiente decidí encararlo y con miedo le grité en su oficina y le dije que mantuviera distancia. Posterior a ello este embajador solo fue rotado, llegó un nuevo jefe y pensé que todo sería mejor”, agregó.

Un segundo acosador y otras mujeres afectadas

Fabiola Gutiérrez denunció que su jefe no fue el único que la acosó en la Cancillería, también lo hizo otro diplomático de menor rango. Este segundo acosador comenzó a enviarle mensajes por WhatsApp con canciones por las noches y la agregó en todas sus redes sociales. “Comuniqué lo que pasaba al coordinador del área y el jefe me llamó, oyó mi versión y me mostró su apoyo. Sé que tuvo toda la buena intención de resolver el tema, pero no lo manejó de la mejor manera porque llamó a esta persona a la oficina y hubo una especie de careo conmigo que no es lo correcto. Pero aún así le llamó la atención y esta persona no volvió al área”, contó.

La politóloga cuenta que ella no ha sido la única afectada, pues a raíz de su denuncia otras mujeres, que aún trabajan en la Cancillería, le contaron que pasaron lo mismo con aquel embajador. “Espero que se sumen. Quienes hemos trabajado allí sabemos que a las mujeres no les es fácil hacer carrera. Hay mujeres muy capaces y es capital humano profesional que se esta afectando, pero que para ascender dependen de este tipo de personas”, señaló.

Pronunciamiento de la Cancillería

A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores manifestó su rechazo al hostigamiento y acoso sexual y con relación a la denuncia, precisó que se ha iniciado el procedimiento de investigación para identificar a los responsables y adoptar las sanciones correspondientes.

Una comisión investigadora liderada por el diplomático Inti Zevallos estará a cargo del caso y en dos semanas deberá emitir un resultado.


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