La ministra de la Mujer y Desarrollo Social, Aída García Naranjo, dijo que no le preocupa ser el "blanco en su gestión" pero sí que se enfoquen en su ideología política. 

"Lo que yo no creo  es que la política tenga que subjetivizarse, que personificarse; entonces esa es la deformación cuando se hace la vigilancia sobre una persona porque se centra en su característica política, ideológica y se busca deformar; eso me preocupa".

En declaraciones a RPP Noticias, indicó que los funcionarios públicos deben ser sometidos a un mecanismo de control pero que eso a ella le despreocupa.

 

"Una cosa es ser el tiro al blanco y otra el tiro al rojo", aclaró.

Asimismo, dijo que hay estructuras estatales que no corresponden a la época, programas que han perdido toda vigencia y deben ser modificados.

 

 

En esa línea sostuvo que se debe recuperar para el Mimdes el rol de su verdadera rectoría.  "Desde que se creó no fue un Ministerio conquistado por las mujeres para repartir alimentos".

 

Finalmente dijo que de la localidad de Redondo en Cajamarca, donde murieron envenenados tres menores, es un "nuevo punto de partida para reestructurar los programas sociales".

"Para hacer las modificaciones con mayor celeridad de lo que exigía el Pronaa e indudablemente tiene una prioridad central porque será objeto central de observación", argumentó.