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El voto preferencial está nuevamente bajo debate. | Fuente: Congreso/Andina

Dentro de los diversos ángulos de la reforma política, hay uno que es muy espinoso: el voto preferencial. Desde hace más de 30 años, los peruanos tenemos la opción de acentuar nuestra preferencia por uno o dos candidatos dentro de una misma lista partidaria. La disposición transitoria de la Ley Nº 30996 indica que todavía tendremos el voto preferencial en las elecciones del 2021 y recién a partir de los comicios generales del 2026 este mecanismo será derogado. Sin embargo, algunas bancadas han presentado iniciativas legislativas para que la eliminación del voto preferencial se haga efectiva el próximo año.

Recordemos que el Congreso tiene plazo hasta el 28 de septiembre para modificar normativa electoral, así que el debate en torno a la eliminación del voto preferencial todavía podría-en teoría-realizarse hasta esa fecha.

¿Qué modificaciones se hicieron en torno al voto preferencial en estos meses? Su debate no se ha visto de manera aislada, sino que ha estado enlazado con la democracia interna de los partidos y principalmente con la paridad y alternancia.

En junio, la Comisión de Constitución avanzó en la propuesta de paridad y alternancia; sin embargo, el dictamen que se aprobó no alcanzó el consenso para eliminar el voto preferencial en las elecciones del 2021. La Comisión de Mujer también aprobó un dictamen en favor de la paridad y alternancia y que incluía la eliminación del voto preferencial. Estos dos dictámenes llegaron al Pleno del Congreso donde hubo un intenso debate virtual.

“Hubo una sesión compleja en la que se decidió votar por separado y primero se votó el tema de paridad y alternancia, que se aprobó. Luego no se quiso incluir en la agenda y no se pudo convencer a la mayoría de congresistas de que se votase el tema del voto preferencial. Hubo una discusión entre el Partido Morado y la Mesa Directiva. Inclusive para el resto del debate, tanto el Partido Morado y el Frente Amplio se retiraron del Pleno virtual”, reseñó Luis Egúsquiza, representante de IDEA Internacional.

Luego de esta votación, tres proyectos que proponen eliminar el voto preferencial en las elecciones del 2021 ingresaron a la Comisión de Constitución para su debate.

Recientemente, el Gobierno promulgó la ley de la paridad y alternancia, y está en suspenso el impacto de la norma, teniendo en cuenta que el voto preferencial todavía regirá.

Cupulas o ciudadanía: Las posturas frente al voto preferencial

El debate en torno a la eliminación del voto preferencial se hace más intrincado, debido a que, por la pandemia, se cancelaron las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias que estaban previstas para octubre.

A inicios de agosto, el Congreso aprobó normas transitorias para las elecciones internas de los partidos públicos. La norma aprobada establece que los partidos políticos podrán designar a sus candidatos mediante elecciones con voto universal, libre voluntario igual directo y secreto de los afiliados, o la elección de delegados elegidos con voto universal, libre voluntario y secreto de los afiliados. Según la norma aprobada, la ONPE organizará el proceso de las elecciones internas y establecerá los mecanismos de votación. Asimismo, la elaboración del padrón de electores será realizado por el Reniec y el cronograma y fiscalización de las elecciones internas, por el JNE.

La posición a favor de la eliminación del voto preferencial es que debilita la unidad que debería haber en torno a una propuesta partidaria y el conflicto que origina entre los propios candidatos de una lista.

“Convierte las campañas en procesos muy difusos y no hay unidad en la campaña para congresistas. También genera conflictos internos para obtener el voto, ya que no solo se compite con otros partidos, sino también dentro del propio partido. El partido suele perder un poco el control de candidaturas, de la propuesta política central, porque para poder diferenciare entre candidatos, a veces tienes que prometer o generar plataformas personales. Personaliza mucho el voto. Lo otro es un tema de financiamiento, cuando hay voto preferencial, cada candidato desarrollar su propia campaña, con sus recursos, y no hay campaña central de partido con una lista”, explica Egúsquiza.

A tener en cuenta

El abogado especialista en temas electorales Virgilio Hurtado indicó que en torno al voto preferencial hay dos perspectivas: a) la competencia interna entre candidatos de una misma lista y b) el ciudadano tiene mayor margen de libertad para elegir.

“Esa competencia no siempre es leal, entre ellos se destruyen la publicidad y eso debilita la unidad monolítica que tiene que tener un partido para competir con los otros. Pero, por otro lado, si lo vemos desde la perspectiva del ciudadano, se amplía el horizonte de la libertad de elegir, porque con la aplicación del voto preferencial, no solo vota por la lista, sino que tiene la capacidad de especificar por qué candidato de la lista emite su voto”, sostuvo.

Para Iván Lanegra, secretario general de Transparencia, hay dos factores que deben ser analizados por los partidos: a) la eliminación del voto preferencial es un complemento para la efectividad de la paridad y alternancia y b) en un contexto de pandemia, una campaña con muchos candidatos será confusa para los electores.

“Tener tantas ofertas dispersas sin campaña presencial y solo recurriendo a medios de comunicación bajo el límite del financiamiento público y las redes sociales generaría una campaña muy confusa para los electores. Es muchísimo mejor en esta elección poder tener listas cerradas, así que de esa manera la competencia y la propaganda se centre en partidos y no en candidatos individuales”, sostuvo.

Lanegra indicó que en este momento es clave asegurar que el proceso de selección de candidatos sea el adecuado.

“El modelo ideal implicaba primarias abiertas, de esa manera sí había posibilidad de elegir entre candidatos, y cuando iba a la elección general ya uno tenía la lista cerrada que previamente había sido objeto de campaña. Al no haber primarias por la pandemia, la elección interna es bien importante, porque de esa manera la lista que tendría que ser cerrada seria fruto de ese proceso elección interna”, dijo.

Por su parte, Hurtado mostró su preocupación, debido a que, si aún el Congreso está debatiendo temas electorales, ello podría perjudicar las diferentes etapas del calendario electoral, principalmente la democracia interna.

“Si queremos que la etapa de la democracia internas sea real, confiable y efectivamente realizada y no artificialmente creada se necesita que las reglas de juego estén determinadas inclusive desde el momento en que se convocó a elecciones. El tema es que no existe esa garantía porque el Congreso todavía puede discutir normas de materia electoral y aprobarlas hasta el 28 de setiembre”, indicó.