Campaña emocional
A la presión de la pandemia por la COVID-19, los peruanos agregamos el golpe de una campaña electoral polarizada. | Fuente: ONPE/Andina

A la presión emocional sin precedentes que han sufrido los peruanos por la pandemia de la COVID-19, se sumó el alto nivel de estrés producido por los enfrentamientos propios de una campaña electoral que, a pesar de haber celebrado su segunda vuelta entre Pedro Castillo y Keiko Fujimori el pasado 6 de junio, todavía no da señales de acabar.

Lo que sí parece haberse acabado es la paciencia de los electores. Mientras la incertidumbre y la tensión aumentan al no proclamarse el resultado debido a los pedidos de nulidad que se han presentado, los peruanos lidian con relaciones rotas, peleas familiares y resentimientos generados por la necesidad de "tomar posición" por uno u otro partido.

"Los enfrentamientos por la campaña electoral han afectado nuestra salud", afirma la psicoterapeuta Maribel Villegas. "Somos seres complejos y esa complejidad se afecta y se altera", agrega sobre la forma en que esta campaña ha afectado nuestra salud.

Pero, ¿quiénes son los más afectados por este contexto político y social?

Es imposible entender cuánto afecta el contexto político sin sacar de la ecuación lo demacrada que ya estaba la salud mental por efectos de la pandemia de la COVID-19. En ese sentido, las poblaciones más afectadas por sentimientos de miedo, estrés o incertidumbre son los adultos mayores, niños y adolescentes.

"Los adultos mayores porque se han visto limitados a ver a sus seres queridos y los adolescentes porque se están viendo recluidos y limitados en cuanto a todo el desarrollo social por el que tienen que pasar en estos momentos de la vida", comenta la psiquiatra Yael Valdés. "[En este grupo etario] ha habido un aumento importante de casos de depresión, ansiedad, ideación suicida y lo que también ha aumentado es la adicción a los videojuegos".

En este punto son pocas las personas que puedan decir que en la segunda vuelta no tomaron partido por algún candidato o no se pelearon con algún familiar o amigo. De manera presencial o virtual. En ese sentido, el psicólogo clínico Jorge Borja sostiene que debemos recordar que nuestras relaciones más importantes no están definidas por nuestra opción política.

"Debemos sopesar las experiencias vividas y reconocer que existen diferencias entre las personas, porque todos tenemos ideales completamente distintos. Ese es el primer paso, luego debemos disculparnos y conversar", recomienda Borja.

Claro que sé perder

Aunque los percibimos lejanos a nosotros, los políticos también lloran. No debemos olvidar que parte del problema que nos tiene en esta situación de incertidumbre política tiene que ver con nociones básicas de cómo saber asimilar el triunfo y aceptar la derrota.

Sea cual sea el veredicto final del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) sobre los pedidos de nulidad de actas presentados, Maribel Villegas comenta que, para tomar mejores decisiones, el ser humano debe saber aceptar una situación, así sea adversa.

"La aceptación es el camino para entrar en la paz. Todo a lo que yo me resisto, normalmente me estoy enfrentando, y todo a lo que me enfrento genera estrés. Por ahí no va la solución. La solución va por la aceptación. Cuando yo acepto un acontecimiento, cualquier hecho de mi vida, puedo entrar en paz y desde ahí dar nuevas y mejores soluciones".

Aunque parezca difícil, la clave parece estar en nosotros mismos. Los especialistas coinciden en que pasada esta campaña electoral debemos enforcarnos en nuestra tranquilidad interna, pues los factores externos no dependen de nosotros.

"Es el momento para dirigir nuestra energía y atención a algo que sí esté funcionando. Al llevar nuestra atención a un lugar de bienestar, estamos trabajando nuestra salud integral", agrega Maribel Villegas.

Es probable que, mejorando cada uno de los peruanos, el Perú pueda estar cada vez mejor.