Detienen a Yehude Simon por caso Olmos.
Detienen a Yehude Simon por caso Olmos. | Fuente: Foto: Andina

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La detención del exprimer ministro Yehude Simon confirma, por si fuera todavía necesario, que la lucha contra la corrupción no tiene fronteras ideológicas porque el poder corruptor del dinero se ha ejercido desde que el dinero existe. Hace veinte siglos Judas vendió a Jesús por treinta monedas de plata, pero mil años antes que Judas los profetas multiplicaron sus advertencias contra la tentación del “becerro de oro”, un culto pagano que Moisés prohibe cuando desciende del monte Sinaí. Yehude Simon fue congresista, gobernador regional de Lambayeque y primer ministro de Alan García, después de haber purgado prisión de 8 años por cargos de terrorismo. Actualmente es presidente con licencia del Partido Humanista, cuya inscripción permitió que un grupo de partidos de izquierda moderada postulara, sin éxito, en las elcciones congresales bajo la etiqueta común de Juntos por el Perú. La Fiscalía sostiene que Simon recibió dinero de Odebrecht para financiar su campaña regional en Lambayeque, después de lo cual habría favorecido a la empresa brasileña en el proyecto de irrigación de la pampa de Olmos.

Mientras tanto se publicó la segunda parte de la encuesta del Instituto de estudios peruanos que revela la percepción que los ciudadanos tienen de algunas instituciones. La ONPE y RENIEC con más de 50% de aprobación son ampliamente respaldadas, mientras que el Poder Judicial y la Fiscalía aumentan ocho y siete puntos, respectivamente. La Comisión Permanente del Congreso solo obtiene 21% y su presidente, Pedro Olaechea, 17%. La lucha contra la delincuencia común y contra la corrupción ocupan los primeros lugares en la preocupación ciudadana, seguidas de la educacion en los colegios, la violencia contra la mujer y los servicios de salud.

A propósito de salud, tenemos graves desafíos recurrentes como la anemia y el dengue, pero cada vez más está claro que debemos prepararnos para la eventualidad, por ahora remota, de la presencia del coronavirus. Así ha recomendado la Organización Mundial de la Salud, constatando que ya se han presentado casos en treinta países. Entre ellos vecinos de China como Japón, Corea, Singapur, Hongkong y Taiwán, pero también Italia con 149 casos registrados. La situación es tal que han debido suspenderse partidos de fútbol en ciudades del norte e incluso la aún más tradicional celebracion del carnaval de Venecia. Debemos estar organizados y equipados, para evitar contagios innecesarios y si fuera el caso derrotar a la infección como hicimos con tanta rapidez con el cólera en 1991, un caso ejemplar de la lucha milenaria contra ese flagelo. En el caso del coronavirus o Covid-19 se trata de una enfermedad que se contagia de la misma manera que la gripe, es decir a través de estornudos o secreciones bucales que a través de manos sin lavar terminan en los ojos o la boca. Por lo pronto hay que generalizar la costumbre del lavado de manos y de precauciones para estornudar, pero sobre todo garantinzar que todas las instituicones y en particular los hospitales cuenten con servicios higiénicos limpios y provistos de jabones adecuados. A veces las soluciones simples evitan grandes males. Por cierto que el ministerio de salud debe disponer de vestimentas y mascarillas, pero también de equipos para realizar diagnósticos. El doctor Elmer Huerta previene en El Comercio contra otro gran mal que podría contribuir indebidamente al pánico y la desorganización: las informaciones falsas, que a veces corresponden al gusto por las malas noticias y a una visión negra del futuro. El coronavirus es un riesgo que debe movilizar autoridades y ciudadanos. No se trata solo de una amenaza a la salud pública. También lo es a nuestra economía, como lo evidencia desde ya la reducción de la cifra de turistas que llegan a nuestro país.

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