A partir de ahora, Google deshabilita la grabación automática de tu voz en sus servicios
A partir de ahora, Google deshabilita la grabación automática de tu voz en sus servicios | Fuente: Unsplash | Fotógrafo: Kevin Bhagat

Por años, hemos escuchado que las empresas de tecnología extraen datos de nuestros hábitos frecuentes: páginas vistas, conversaciones, contenido relevante y otras rutinas que desarrollamos cuando usamos una app o navegamos en un mar de contenido. Sin embargo, uno de los elementos más valorados en está década es la voz y su capacidad para interactuar con dispositivos en casa y la oficina. Google ha tomado una decisión que podría afectar la manera en que estos sistemas trabajan, y depende de ti evaluar qué te conviene más.

Varis usuarios reportan la llegada de un correo desde Google en donde se menciona un cambio en la política de privacidad de las cuentas, con énfasis en las grabaciones de audio desde entornos que requieren activación por voz como las búsquedas, el asistente o incluso Google Maps. Toda esta data generada por nosotros estaba almacenada en servidores, pero la cosa ha cambiado:

 A partir de ahora, Google ha deshabilitado la grabación de voz por defecto. Significa que, desde ahora, podrás usar tu teléfono y no quedará registro de tu voz en servidores o que pueda ser analizada por personal de Google.

“Puedes ayudar a mejorar los productos que utilizas si guardas tus interacciones de audio con la Búsqueda, el Asistente de Google y Google Maps, y permites que revisores capacitados analicen muestras de esas interacciones. El audio se guardará solamente si aceptas que se guarde”, señala Google en la presentación.

Con esta opción, que puedes habilitar desde este enlace, podrás activar o desactivar esta función. Recuerda que debes ingresar usando tu cuenta de Google para poder hacerlo.

¿Deberías activarla o desactivarla?

Google usa esta información con un objetivo claro – por lo menos, es el que nos aclaran siempre – y es el de mantener el desarrollo de la tecnología de reconocimiento por voz y ajustarla, lo más posible, a los hábitos de cada usuario en función de su propio historial de interacciones. En simple: mientras más hables con Google, Google te entenderá mejor porque aprende de ti.

Si desactivas esos servicios, evitarás que una empresa aloje información sensible o que no pueda tener conversaciones que no deseas registrar por accidente. Recordemos que, por accidente, podemos activar al asistente y éste comenzará a grabar porque “creyó” que le estaban hablando. Con esto, ya no se graba nada.

Sin embargo, ya no podrás mejorar el servicio de Google si deshabilitas esto. Debido a que cada interacción nutre de más experiencia al asistente, es necesario que los algoritmos de inteligencia artificial evalúen tus peculiaridades al hablar para que los servicios funcionen a tu medida.

“Para analizar una muestra de audio, los revisores entrenados la escuchan, transcriben y anotan para poder interpretarla mejor, por ejemplo, para poder entender lo que dice alguien en un entorno ruidoso o en un idioma en particular. En este proceso, tomamos medidas para proteger tu privacidad, por ejemplo, desvinculamos el audio de tu cuenta cuando los revisores lo analizan”, señala Google sobre el tema.

¿Esto elimina las voces grabadas previamente?

No. Y si quieres eliminarlas, debes hacerlo desde este enlace. De hecho, el mensaje que va llegando a las casillas de correo indica si tienes voz pregrabada en el sistema. Ya depende de ti si quieres mantenerla activada o no.

¿Qué hice yo? La dejé activa. Creo que, si requiero un mejor servicio, debo dejar que el sistema pueda entenderme mejor. ¿Vale la pena? El tiempo me dice que sí, porque hoy tengo menos problemas de transcripción. ¿Vale la pena por encima de la privacidad? Pues no te voy a convencer sobre ese tema, porque asumo que cada uno es responsable de lo que quiere dar y no. Es una decisión personal y, como tal, requiere toda la información disponible para una buena decisión.