Redes 5G en Perú: NSA, GHz, mmWave y los nuevos términos que debes conocer sobre esta tecnología

La nueva conectividad está cerca. Con la venia del Ministerio de Transportes y Comunicaciones respecto a la implementación de las redes 5G en bandas de 3,5 y 26 GHz, el Perú dinamizará sus procesos de conectividad de cara al bicentenario y mejorará la integración de soluciones tecnológicas a diversas áreas productivas. Con esta nueva generación, sin embargo, aparecerán una serie de términos nuevos que debemos conocer para comprender cada condición de esta nueva plataforma de telecomunicaciones.

5G. Se llama 5G a la quinta generación de redes que ha venido evolucionando desde las llamadas (1G), los SMS (2G, EDGE), los datos (3G, H y H+) hasta el ancho de banda para datos más veloces (4G LTE). En este caso, la generación es más veloz en transferencia de datos, permite la interconexión con varios dispositivos a la nube o entre ellos, y reduce el tiempo de conexión.

| Fuente: Unsplash | Fotógrafo: Frederik Lipfert

Banda. Cuando hablamos de una banda asignada, tenemos que pensar en el aire como un terreno, el mismo que debe ser dividido para distintos fines: las pistas, las veredas, los jardines, las casas, los aeropuertos y otros predios. En este caso, hablamos del “espectro radioeléctrico”, un término que engloba el uso del espacio aéreo sobre el territorio nacional que asigna frecuencias para la radio, la televisión, la conectividad, las comunicaciones estatales, los canales de emergencia. Esas bandas son divididas por números, los que representan la velocidad de la frecuencia.

| Fuente: Macau Photo Agency | Fotógrafo: Macau Photo Agency

Frecuencia. Aquí entramos en un terreno más técnico. Aquí nos referimos a las ondas que se forman con el paso de información. El sonido, la luz, los datos, la radio y otras ondas tienen una frecuencia en que suben y bajan en un mismo espacio a una velocidad y longitud determinada. Las ondas se miden en hercios - megahercios (MHz), gigahercios (GHz) o terahercios (THz), sucesivamente - y, en este caso, más hercios equivalen a una mayor capacidad de trasladar datos. Por ejemplo, RPP Noticias usa 89,7 megahercios para su señal, y múltiples abreviaturas como la UHF, VHF o FM son parte de ámbitos que han convivido con nosotros por décadas.

| Fuente: Esero

Banda milimétrica o mmWave. Aquí descansa, seguramente, gran parte de lo que veremos en 5G. Cuando una frecuencia es muy alta, sube y baja más rápido en menos espacio, dando más velocidad a la transferencia y provocando una “distancia milimétrica” entre una onda y otra, casi pegaditas. Por eso, el MTC ordenó que la banda de 26 GHz esté destinada a 5G, pues es de alta frecuencia y despliega todo el potencial del 5G, pero no funciona muy bien para la cobertura en interiores por su bajo nivel de penetración en estructuras. Para eso se requiere bandas más bajas como las Sub-6.

| Fuente: Qualcomm

Sub-6. En este caso, nos topamos con un tipo de red por debajo de la frecuencia de 6 GHz, y que divide su acción en frecuencias medias y bajas, ideales para el uso de la red 5G en interiores. A diferencia de las bandas milimétricas, estas Sub-6 no presentan problemas para conectarnos a través de paredes o condiciones atmosféricas si están ubicadas en el rango entre los 700 y los 1500 Mhz. Aquí, sin embargo, sacrificamos un poco la tasa de transferencia; a diferencia de las bandas entre los 3,4 y 3,8 GHz que ofrecen un término medio entre velocidad y alcance. Ahí se encuentra la banda 3.5 GHz asignada por MTC.

| Fuente: Action technology

Redes 5G NSA y SA. Cuando hablamos de estos términos, nos referimos a dos tipos de infraestructura: la “non stand alone” y la “stand alone”. En el caso de la NSA, hablamos de una solución que mantiene el núcleo de 4G y se soporta en esa red para mejorar la conectividad. Frente a la SA, que es independiente de la generación anterior, la NSA no requiere un despliegue mayor de nuevas antenas. La SA necesita una nueva infraestructura, pero aprovecha al máximo las bandas milimétricas debido al denso espacio que deben ocupar en términos de repetición. NSA no requiere tanta densidad de antenas, pero entrega experiencias similares a la 4.5G y no disminuyen la latencia tanto como la SA.

| Fuente: Qualcomm

Latencia. Es otro de los puntos importantes en este nuevo despliegue. Cuando hablamos de la latencia, nos referimos al tiempo que demora nuestro comando desde el terminal – reloj, teléfono, PC, auto, dron, bisturí, cámara, etc. – en alcanzar el servidor que acciona ese comando. Si manejamos un auto por control remoto con una latencia de 10 milisegundos, el auto demorará esos diez milisegundos en recibir la orden a distancia y girar. Con la red 5G, la latencia a obtener sería de 1 milisegundo, la milésima parte de un segundo real. Si bien esto parece una ridiculez, la medicina moderna requiere una latencia de este nivel para que un doctor pueda realizar una cirugía de emergencia desde otra ciudad.

| Fuente: Kinsta

IoT. Los “dispositivos IoT” (Internet de las Cosas, por sus siglas en inglés) son aquellos que, gracias a un procesador, son capaces de gestionar información hacia la red. Con el 5G, la densidad de estos aparatos no interferirá con el ancho de banda, y podrán responder en tiempo real a la información que reciben en sensores y gestionan en la nube.

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