Jon Snow y Daenerys Targaryen protagonizaron uno de los momentos más discretos del regreso de "Game of Thrones".

Si nos pidieran resumir en qué estado se encuentra "Game of Thrones" ─la serie─ desde que su historia sobrepasó a la de la saga literaria "Canción de Hielo y Fuego" ─los libros─ podríamos poner como ejemplo un extracto del diálogo que mantienen Jon Snow (Kit Harington) y Daenerys Targaryen (Emilia Clarke) en el primer episodio de su temporada final, justo después de que por primera vez el hombre surca los aires montando un dragón y terminan en una montaña alejada muy al norte.

Daenerys: Podríamos quedarnos aquí 10 años y nadie nos encontraría.

Jon: Hace mucho frío aquí para una chica sureña.

Daenerys: Entonces mantén caliente a tu reina.

Este diálogo ─un lugar común que sirve de burdo 'fan service'─ es un indicador de cuánto les ha costado a Beniof y Weiss (los creadores de la serie) recrear historias que ya no se sostienen en la obra escrita por George R.R. Martin. Se ha llegado al punto de decir, en algunos medios estadounidenses, que este episodio es el mejor primer capítulo desde el piloto. Nada más alejado de la realidad.

Las primeras temporadas se alimentaban de toda la carne que el escritor puso en el asador de sus libros. Sin ellos (aún faltan publicar dos) ha quedado demostrado que la calidad de los guiones cae, por lo tanto, lo único que nos queda son momentos. Para efectos de este regreso de "Game of Thrones", estos momentos son reencuentros.

Arya Stark (Maisie Williams) y Jon Snow (Kit Harington) se reencuentran después de ocho temporadas de "Game of Thrones".

Estamos ante un clásico primer episodio de temporada de "Game of Thrones", uno que pone de nuevo las fichas sobre el tablero. La diferencia es que estas fichas no se cruzaban desde hacía mucho tiempo. La familia Stark, por ejemplo, derrochó emotividad: Jon Snow se reencontró con Bran (o más bien conoció al Cuervo de Tres Ojos), con Sansa y Arya. De yapa: Samwell Tarly.

La reunión de los Stark era uno de los platos fuertes de la temporada, aunque hay que decir que es superada por otras dos que, por lo inesperadas (porque el foco se puso más en los norteños), fueron más potentes: Theon/Yara y Jamie/Bran.

En la primera, Theon Greyjoy logra su redención con reminiscencias del rescate fallido de su hermana cuando él todavía era 'hediondo', el esclavo de Ramsay Bolton.

La segúnda cierra un círculo que comenzó a dibujarse en la temporada 1: Jamie empujó a Bran cuando este lo descubrió junto con Cersei en una torre de Winterfell. Ahora, al llegar al norte, Bran es el primero al que Jamie ve. Es casi seguro que al Cuervo de Tres Ojos le importe poco lo que pasó entre ambos personajes en el pasado, pero hay muchos personajes con los que Jamie tiene problemas: mató al padre de Daenerys, los Stark lo odian, etc. Calculo que en un menos de un capítulo se resuelve todo, porque los muertos are coming. No hay tiempo para nada, muchachos.

Daenerys y Sansa compartieron tensas miradas luego de su encuentro en Winterfell.

SANSA VS DAENERYS

Desesperante la tensión entre Sansa y Daenerys, teniendo en cuenta lo trivial que se siente que, cuando el muro ya ha caído y el ejército de los muertos marcha hacia Winterfell, se hagan problemas porque Jon dobló su rodilla y dejó a un lado su título de Rey en el Norte para servir a una reina Targaryen.

Solo queda un episodio más para lidiar con eso luego de la llegada de Jamie Lannister ─y todo lo que eso significa─ a la ciudad, pues ya no habrá más tiempo para este lío entre Daenerys y Sansa ya que se tendrá que defender la ciudad de los muertos.

Un gran momento es cuando Daenerys agradece a Samwell Tarly por salvar la vida de Jorah Mormont y termina revelando que ejecutó a su padre y hermano por no arrodillarse ante ella. Ocho temporadas y no aprendes, Dany. Debiste escuchar a Tyrion.

Y es precisamente Tarly quien acaba minando el terreno de Daenerys, al ser el encargado de revelar a Jon su verdadero origen: él es el verdadero rey de Westeros.

"Tú renunciaste a tu corona para salvar a tu gente. ¿Ella hará lo mismo?". Se tenía que decir y se dijo.

Se puede calcular que el próximo episodio deambulará entre el dilema Jon/Daenerys y el redimido/juzgado Jamie Lannister. No hay más espacio de maniobra, pues el tercer episodio (el primero de "larga duración") se supone será la defensa de Winterfell contra el ejército de los muertos.

PICADITOS

-Cersei Lannister continúa reinando. Cumplió el sueño de Euron Greyjoy (que bajó la guardia y perdió a Yara), pero lo más importante está en lo que hace con Bronn: lo manda a matar a Jamie y Tyrion (en caso sobrevivan a la batalla con los caminantes). Ahora sí, Cersei ya no cree ni en Jamie. Lástima que la Compañía Dorada no le haya traído los elefantes que tanto quería.

-Tremendo lo que pasa con el pequeño Lord Umber. Fue masacrado y dejado como un mensaje para los vivos (reconocieron el símbolo, que también apareció en el episodio piloto). De lejos la escena más perturbadora del capítulo, a pesar de tener también uno de los chistes más forzados (aparentemente si te encuentras con Tormund en la oscuridad, lo primero que ves son sus ojos azules en lugar de su tremenda barba y cabellera rojas).

-¿Dónde está Brienne?

¿Qué opinas?