Un estudio realizado por investigadores británicos encontró que en las manadas de ovejas no hay solidaridad y, todo lo contrario, priman los intereses individuales de cada miembro.

Según los expertos, el hecho de que busquen agruparse en rebaños no es por solidaridad ni afecto, sino porque con este comportamiento se reduce la posibilidad de caer en caso de ataque.

Los científicos responsables de este trabajo, publicado en la revista Current Biology, pusieron mochilas con GPS a un grupo de ovejas y a un perro pastor.

"Vimos que las ovejas muestran una gran atracción hacia el centro del rebaño según el perro se acerca", explicó Andrew King, uno de los investigadores.

Las ovejas huyen de los límites externos del grupo, mientras que el grupo en su conjunto se aleja del atacante. "Parece que el rebaño se plegase sobre sí mismo constantemente", comentó King.