"No sabemos la razón alguna por la cual ellos han decidido separarse", dijo el jefe del zoológico, Helga Happ al diario Austrian Times. "Ellos simplemente no pueden soportarse" señaló.

Las tortugas han vivido en el zoológico en Klagenfurt por 36 años, después de mudarse juntos desde el zoológico de Basilea, en Suiza.

Bibi, la mujer, fue el primero en "tirar la toalla".

Personal del lugar, se vió obligado a separar a las tortugas, cuando Bibi empezó a atacar a Poldi, incluso le llegó a morder un trozo de su caparazón.

Los expertos en animales han puesto a la pareja a través de consejería, con la esperanza de que una reconciliación.

"Contamos con personal que está tratando de involucrarlos, y esperamos que puedan encontrar su armonía de nuevo", dijo Happ, quien agregó que es "muy raro" que los animales se separen, después de estar tanto tiempo juntos.