Coronavirus: ¿Qué tan cerca estamos de encontrar un tratamiento contra la COVID-19?

Hay tres rutas con distintos tiempos: desarrollar una nueva vacuna, replicar los anticuerpos que luchan contra el virus, reutilizar los medicamentos existentes que podrían ser efectivos.

Hay tres rutas con distintos tiempos: desarrollar una nueva vacuna, replicar los anticuerpos que luchan contra el virus, reutilizar los medicamentos existentes que podrían ser efectivos | Fuente: EFE

Los científicos están siguiendo varios caminos en la batalla contra la COVID-19, mientras buscan ayudar a tratar a los pacientes a corto plazo y proteger a la población en el futuro. La pandemia global ha provocado posiblemente la mayor y más rápida movilización de la comunidad científica mundial que hemos visto.

Los investigadores están trabajando las 24 horas para encontrar una solución, se están iniciando pruebas a una velocidad récord y las empresas están ofreciendo sus recursos para ayudar de cualquier manera que puedan. Ha sido una respuesta colectiva que abarca gobiernos, academia, organizaciones benéficas, la industria farmacéutica y las comunidades en general. Pero con todo ese esfuerzo, ¿qué tan cerca estamos de desarrollar un medicamento para tratar o prevenir COVID-19?

Cuando se trata de nuevas opciones de tratamiento, hay tres rutas que pueden marcar la diferencia para los pacientes a corto y mediano plazo: reutilizar los medicamentos existentes que podrían ser efectivos, replicar los anticuerpos que luchan contra el virus y por último desarrollar una nueva vacuna. Y la razón para seguir todos estos caminos es que se toma diferentes períodos de tiempo para lograrlo. Desarrollar un medicamento desde cero puede llevar años, mientras que descubrir que un medicamento existente y aprobado es efectivo puede llevar menos tiempo. Y esto es fundamental para ayudar a los pacientes gravemente enfermos lo antes posible.

Reutilizar los medicamentos existentes

Empleados actualmente en otras patologías, pero sus pruebas de eficacia y seguridad en el Covid-19 estarían potencialmente disponibles en algunos meses.

Los científicos están buscando reutilizar los medicamentos existentes que podrían combatir el virus directamente o ayudar a reducir la reacción exagerada del sistema inmune que puede ocurrir cuando el cuerpo está luchando contra el virus y puede conducir a la hospitalización de los pacientes. La ventaja de investigar los medicamentos aprobados existentes es que se sabe que tienen un perfil de riesgo-beneficio bien descrito en las indicaciones para las que están aprobados, con respaldo de estudios clínicos y que ya se han producido a escala. Esto significa que, si se determina que son eficaces para otras indicaciones, como sería el caso de la COVID-19, podrían reutilizarse rápidamente para ayudar a un gran número de personas.

Para identificar qué medicamentos funcionarían, los científicos mapearon la interacción entre el virus y las proteínas humanas para comprender qué células fueron atacadas. Esto proporcionó un punto de partida para comprender cómo el virus combate el sistema inmune y qué medicamentos existentes podrían ser efectivos.

Se están analizando varios medicamentos, desde antivirales hasta antipalúdicos y agentes inmunomoduladores, lo que podría ayudar a reducir las reacciones inmunitarias graves. En marzo, la Organización Mundial de la Salud lanzó un ensayo clínico internacional llamado Solidaridad para acelerar el proceso de encontrar un tratamiento efectivo para COVID-19.

La clave ahora es que se realicen ensayos clínicos rigurosos durante las próximas semanas para ver si estos medicamentos son seguros y efectivos para los pacientes, y los resultados se recibirán en los próximos meses. Por ejemplo, Bayer se asoció con el Instituto de Investigación de Salud de la Población (PHRI) de Canadá para lanzar un importante programa de investigación clínica destinado a identificar posibles tratamientos contra la COVID-19. Estos estudios evaluarán la seguridad y la eficacia de diferentes terapias

Usar anticuerpos contra el virus

Potencialmente disponible para mediados del segundo semestre de 2020. Diversos tipos de tratamientos con anticuerpos están desarrollándose: plasma de pacientes recuperados, animales de laboratorios y sintéticos.

Cuando un virus nos ataca, nuestro sistema inmunitario produce proteínas de anticuerpos en forma de Y para adherirse al virus y neutralizarlo. Para la COVID-19, eso significa que las personas que se han recuperado con éxito de la enfermedad han producido anticuerpos para detener el coronavirus en su camino.

Los científicos han estado trabajando para identificar y reproducir esos anticuerpos como tratamiento. Pruebas a pequeña escala en China encontraron que los pacientes críticos podrían beneficiarse de las infusiones de plasma sanguíneo recogidas de personas que se han recuperado. Sin embargo, las personas difieren en sus respuestas inmunes y producirán diferentes niveles de anticuerpos, por lo cual se están desarrollando varios tipos de tratamientos con anticuerpos más allá del uso de plasma sanguíneo de los pacientes recuperados.

Un concepto es diseñar genéticamente ratones de laboratorio para imitar el sistema inmune humano, exponerlos al coronavirus y recolectar los anticuerpos que bloquean el virus de los animales recuperados. Al hacer esto en un entorno controlado, los científicos pueden comprender mejor y diseñar el proceso.

Otro método es crear anticuerpos sintéticos. Esto se realiza mediante el aislamiento del anticuerpo de los pacientes recuperados, copiando su ADN y reproduciéndolo. Los anticuerpos que son más efectivos contra el virus pueden identificarse y fabricarse en masa. Otras compañías de biotecnología están utilizando computadoras e inteligencia artificial para rediseñar y optimizar los anticuerpos que se sabe que atacan al coronavirus detrás del brote de SARS en 2003, SARS-CoV-1.

Un enfoque diferente no es usar anticuerpos directamente, sino estimular su producción en las células del paciente. Para hacerlo se desarrollaría un ingrediente activo a partir del ARN mensajero (una molécula que transporta el código genético de una proteína en particular) para promover la producción de anticuerpos. Varios de estos proyectos están ahora en ensayos clínicos con la esperanza de que estén disponibles para después del mes de agosto.

Encontrar una vacuna

Potencialmente disponible en la segunda mitad de 2021

El objetivo final es crear una vacuna para que, no sólo podamos tratar sino también prevenir que la COVID-19 regrese en el futuro. Sin embargo, desarrollar una vacuna efectiva tradicionalmente ha llevado años. Comprimir esto en meses ha llevado a una colaboración global y una inversión significativa.

Según el rastreador del Instituto Milken (organización internacional de investigación) hay más de 125 vacunas actualmente en desarrollo, con alrededor de diez vacunas candidatas actualmente en camino o ya en ensayos clínicos. Si se demuestra su eficacia, cualquiera de esas vacunas probablemente estará ampliamente disponible para la segunda mitad de 2021.

Si bien se han logrado grandes avances en el desarrollo de vacunas experimentales, todavía hay muchos obstáculos. Para confirmar que un medicamento es seguro y efectivo, necesitamos realizar estudios grandes y controlados en diferentes poblaciones de pacientes. Esto significa que cualquier vacuna nueva tendrá que pasar por tres fases clínicas antes de obtener la licencia.

Una vez se cuente con una vacuna que funcione, las compañías deberán comenzar a producir millones, quizás miles de millones, de dosis, además de los millones de dosis de vacuna que ya se producen cada año para las paperas, el sarampión y otras enfermedades. Tendremos que encontrar nuevas formas de escalar rápidamente la fabricación en todo el mundo. Esta es la razón por la cual la mayoría de las estimaciones sugieren que la inmunización masiva es poco probable hasta dentro de al menos un año a 18 meses.

Una crisis de salud pública sin precedentes ha llevado a una respuesta global sin precedentes en la que Bayer hace una contribución significativa. Mientras el mundo busca una vacuna, en el corto plazo nuestra mejor esperanza para los pacientes puede ser la identificación de medicamentos existentes que puedan combatir eficazmente la COVID-19.

El papel de la industria farmacéutica en esta pandemia

Mientras los profesionales de la salud y los sistemas sanitarios trabajan para atender la emergencia, empresas farmacéuticas con foco en investigación y desarrollo como Bayer, trabajan incansablemente para conseguir los tratamientos.

Las empresas farmacéuticas tienen un relevante protagonismo considerando su amplio conocimiento (poniendo a disposición las librerías de activos químicos o moléculas disponibles, así como la data y toda la experiencia médico-científica) y toda su infraestructura (tanto sus centros de investigación y desarrollo, como todas sus plantas de producción). Todo esto será necesario para poder desarrollar tratamientos y vacunas para abordar esta pandemia.

Como empresa en el sector de salud y alimentación, Bayer asumió su doble compromiso empresarial y social, poniendo su conocimiento y recursos tanto para la búsqueda de tratamientos como para apoyar en la atención a pacientes a través de donaciones a los sistemas de salud u organizaciones no gubernamentales en más de 60 países.

Bayer participa en la Iniciativa Aceleradora Terapéutica COVID-19 dirigida por la Fundación Bill y Melinda Gates, la cual es parte de la coalición promovida por la Organización Mundial de la Salud, coordinando los esfuerzos para encontrar rápidamente y poner a disposición de todo el mundo diagnósticos, terapias y vacunas contra el virus. Apoya también la Iniciativa Europea de Medicina de Innovación para el "Desarrollo de terapias y diagnósticos que combatan las infecciones por coronavirus", así como tiene otros modelos de colaboración con autoridades, centros de investigación e, incluso, otra empresas del sector, todo en pro de aportar valor ante esta pandemia.