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Quemadura solar aumenta en siete veces el riesgo de cáncer de piel

Los síntomas son enrojecimiento, dolor, ardor, escozor y en casos graves ampollas, fiebre, náuseas y escalofríos

El Circulo Dermatológico del Perú (Ciderm Perú) informó que las quemaduras solares producidas en la piel por la excesiva exposición a la radiación ultravioleta incrementan hasta en siete veces el riesgo de desarrollar cáncer de piel a futuro.

 

Al respecto el Dr. Rafael Gamarra, representante del Ciderm, dijo que la población debe tener presente que las personas que no protegen su piel de la exposición al sol son más propensas a desarrollar esta enfermedad oncológica, ya que con solo cinco quemaduras solares producidas en algún momento de la vida se incrementa la posibilidad de padecer algún tipo de cáncer de piel.

 

Destacó que el cáncer de piel suele presentarse en la etapa adulta por la exposición al sol y, sobre todo, por las quemaduras solares producidas desde la infancia. Esto debido a que el efecto de la radiación ultravioleta es acumulativo, es decir la piel recuerda todas las lesiones producidas a lo largo de la vida y lo manifiesta mediante una enfermedad cutánea grave por efecto solar acumulado.

 

Por ello es importante que a lo largo de la vida se disfrute del sol con protección y de manera dosificada para evitar la excesiva exposición al sol. En el caso de los niños que gustan de jugar al aire libre también hay que protegerlos del sol y evitar la exposición innecesaria, ya que a edades tempranas se es más sensible a los daños del sol.

 

La quemadura solar es una reacción visible de la excesiva exposición de la piel a la radiación ultravioleta (radiación invisible que forma parte de la luz solar). Su múltiple aparición causa envejecimiento prematuro de la piel y con el paso del tiempo puede provocar cáncer de piel. 

 

Esta lesión en la piel puede ser de primer o segundo grado. Cuando la quemadura es de primer grado hay ardor, escozor y enrojecimiento suave de la piel que suele desaparecer en cuatro días, pero si es de segundo grado el enrojecimiento es intenso (amplias zonas de la piel), hay dolor y produce ampollas que se curan en ocho o diez días. En ambos casos hay descamación de la piel seca.

 

Es necesario precisar que las quemaduras leves o de primer grado no necesitan atención médica, pero cuando ya hay ampollas y, sobre todo, fiebre, náuseas y escalofríos la persona debe recibir tratamiento médico inmediato para evitar lesiones permanentes e incluso la muerte.

 

Quienes tienen mayor riesgo de sufrir quemaduras solares son los recién nacidos, los niños,  las personas de piel blanca, ojos claros y cabello rojizo o rubio. Aunque también se pueden quemar las personas de piel oscura.

 

Recomendaciones

 

Ante una quemadura solar usted debe seguir las siguientes recomendaciones:

 

Si el niño tiene alguna quemadura solar báñelo con agua fría o colóquele paños fríos sobre la zona quemada por el sol.

 

Déle de beber agua a temperatura ambiente (en un litro de agua mezcle una cucharadita de sal).

 

Si hay ampollas, no las reviente porque podrían infectarse.

 

Evite que el niño o la persona adulta afectada se expongan al sol hasta que se haya curado la quemadura.

 

Evite aplicar tratamientos caseros porque pueden empeorar la lesión y en consecuencia la salud de la persona.

 

Si la persona quemada presenta fiebre, vómitos, escalofríos, etc. llévelo al médico inmediatamente.

 

Prevención

 

Las quemaduras solares se pueden prevenir mediante la adopción de medidas saludables como: evitar la exposición al sol entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m. por ser las horas de mayor intensidad de la radiación solar, usar ropa de algodón suelta y de colores claros.

 

Asimismo, utilizar lentes oscuros, gorros, sombreros de ala ancha, sombrillas y, de ser posible, protector solar (bloqueador) con factor de protección de mínimo 30 el cual debe aplicarse  media hora antes de exponerse al sol y reaplicarse cada 90 ó 120 minutos.

 

También debe evitarse la excesiva exposición al sol, sobre todo, cuando la piel no esta acostumbrada.

 

La primera exposición deber ser de solo 15 minutos y luego aumentar el tiempo cada día de forma progresiva.