Cerca de 2500 trasplantes de riñón se realizaron en EsSalud desde 1969

Doctor Carlos Carvallo señaló que es importante cuidar el organismo evitando hábitos de vida autodestructivos como el sedentarismo, tabaquismo y el exceso de alimentos ricos en grasas.

Un total de 2,417 trasplantes de riñón se han realizado en el Seguro Social de Salud desde 1969, fecha en la que se iniciaron estas intervenciones, gracias a la alta tecnología con que cuenta EsSalud, a la capacitación y especialización de sus profesionales, así como al incremento de la cultura de donación voluntaria entre la población, informó EsSalud a través de una nota de prensa.

El doctor Carlos Carvallo Ñiquen, gerente de Procura y Trasplante de la Seguridad Social, indicó que en el país, EsSalud realiza el 95% de estas intervenciones, en tanto que el 5% restante se distribuye entre el Ministerio de Salud,  las Fuerzas Armadas y el sector privado.

Destacó particularmente que en los últimos tres años se ha venido incrementando progresivamente el número de operaciones. Así, de 66 trasplantes que se realizaron en 2008, el año pasado se llegó a 195 y se tiene proyectado en el 2012 alcanzar la cifra de 250.

Refirió además que ello ha permitido mejorar la calidad de vida de estas personas, quienes sufrían enfermedad renal crónica terminal. Sin embargo, explicó que no se debe esperar a necesitar diálisis o trasplante, sino que se debe prevenir esta enfermedad a través de buenos hábitos alimentarios, actividad física, controles y seguimiento de la diabetes e hipertensión, especialmente en los mayores de 55 años.

Prevenir enfermedad

“Prevenir esta enfermedad o detectarla a tiempo para evitar que llegue a un estadio grave, evitará que muchas personas lleguen a necesitar trasplante o que estén en diálisis de por vida. Las personas mayores de 55 años y las que tienen antecedentes familiares o personales de diabetes o hipertensión son grupos de riesgo para esta enfermedad”, manifestó. 

La Enfermedad Renal Crónica es un problema de salud pública que ocasiona la pérdida progresiva e irreversible de las funciones del riñón, cuya consecuencia principal es que los riñones pierden su capacidad para eliminar desechos, concentrar la orina y conservar los electrolitos en la sangre; en esta situación la calidad de vida de las personas que la padecen se va deteriorando y, si llegan al estadio terminal, morirán si no reciben diálisis o trasplante.

Por eso, Carvallo sostuvo que es importante cuidar el organismo evitando hábitos de vida autodestructivos como el sedentarismo, tabaquismo y el exceso de alimentos ricos en grasas dañinas, azúcares o harinas.

En ese sentido, el especialista invocó a la población a informarse adecuadamente y a tomar conciencia de la importancia de la donación, expresando su voluntad de ser donante a sus familiares y, adicionalmente, consignándolo en el DNI o suscribiendo el Acta de Donación ante la Organización Nacional de Donación y Trasplante (ONDT).