Por qué reaparece un cáncer que fue erradicado

El superviviente tiene el riesgo de contraer un nuevo cáncer o que regrese el que tuvo; la mayoría recae dentro de los primeros dos años.

El cáncer es una enfermedad silenciosa, que detectada a tiempo puede tener cura. Sin embargo, a veces el mal retorna, cuando parecía totalmente erradicado. La ciencia médica responde por qué ocurre esto.

Un estudio de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer de Estados Unidos (AACR, por sus siglas en inglés), hecho en ratones, habla de dos mecanismos que permiten la reaparición de una célula cancerosa.

Según la investigación, las células inmunes llamada TNF-alfa liberan una señal que puede ayudar al cuerpo a combatir tumores, pero hay células cancerosas que resisten el tratamiento y pueden sabotear esa señal, permitiendo su crecimiento.

"La célula cancerosa desarma el sistema de defensa. En tanto que el organismo desarrolla anticuerpos dirigidos a los 'invasores'. Estos últimos, al darse cuenta de la clave de los anticuerpos, producen una sustancia que los bloquea. Al pasar esto, la célula cancerosa aparece muchos años después de que el tratamiento fue efectivo y sucede la recaída", señala Elmer Huerta, asesor médico de RPP Noticias.

Con radiografías, tomografías, entre otros, los oncólogos logran que el cáncer desaparezca, pero en algunos casos la enfermedad retorna. | Fuente: Getty Images

Los oncólogos, con todos los métodos existentes, radiografías, tomografías, entre otros, logran que el cáncer desaparezca, pero en algunos casos retorna.  

"El superviviente tiene el riesgo de contraer un nuevo cáncer o que regrese el que tuvo; la mayoría recae dentro de los primeros dos años, y es menos frecuente después de los cinco. Al igual que una persona sin cáncer, el superviviente debe también tener chequeos periódicos", señala Huerta.

Sabiendo cuál es el marcador tumoral (ayuda al diagnóstico) y el anticuerpo bloqueado, se pueden diseñar medicamentos de inmunoterapia para permitir que las células de defensa eviten la recaída del cáncer.

Los autores del estudio descubrieron que las células supervivientes eran vulnerables a las inmunoterapias, es decir, los tratamientos podrían ayudar a prevenir las recaídas.