Un estrategia de salud sexual que respete los derechos humanos

Toda estrategia de salud sexual y reproductiva, debe basarse en la educación, la libertad y el respeto a los derechos humanos, dijo presidente del Consejo de Salud de Naciones Sudamericanas (Unasur).

Toda estrategia de salud sexual y reproductiva, debe tener como base la educación, la libertad y el respeto a los derechos humanos, y jamás incurrir en imposiciones como las esterilizaciones forzadas ocurridas en el fujimorismo, sostuvo Jorge Venegas presidente del Consejo de Salud de Naciones Sudamericanas (Unasur).

El también ministro de Salud de Uruguay dijo que si bien en este tema pueden intervenir consideraciones de carácter político, religioso e ideológico, lo importante es que no se debe imponer ningún criterio para que la población tome conciencia de manera informada sobre cuántos hijos tener.
 
En diálogo con la agencia Andina, manifestó que cada persona debe definir su salud sexual y reproductiva en base al conocimiento y a su convicción. Corresponde al Estado brindarle la información correcta y oportuna con un servicio de salud de calidad, agregó.

Respecto al caso peruano, donde hubo casos de esterilizaciones forzadas a mujeres campesinas en la década de 1990-2000, Venegas opinó que todo acto impuesto es negativo y, más aún, si forma parte de una política gubernamental tan importante como la salud pública.

Peor, aún, dijo si los perjudicados son los estratos sociales más pobres. Consideró que el control de la natalidad es una decisión que corresponde unicamente a cada pareja y que al Estado le toca la tarea de educación, el acceso a la información y el respeto a los derechos humanos de las personas.

El representante de Unasur en materia de salud visitó Lima, donde sostuvo reuniones de trabajo con el ministro de salud Alberto Tejada; la secretaria ejecutiva del Organismo Andino de Salud Convenio Hipólito Unanue (ORAS CONHU), Caroline Chang; y el secretario general de la Comunidad Andina, Adalid Contreras.