Cyberpunk 2077 se estrenó el pasado 10 de diciembre en PlayStation 4, Xbox One, PC y Stadia. | Fuente: CD Projekt Red
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Por: Fernando Chuquillanqui

Periodista, cinéfilo, coleccionista, gamer.

Cyberpunk 2077 fue el videojuego más esperado del 2020 y, sin temor a equivocarme, de la pasada generación. El proyecto de CD Projekt Red fue anunciado en mayo de 2012 y su primer teaser trailer data de enero de 2013, antes de que salgan al mercado la PlayStation 4 y la Xbox One.

El pedigrí del estudio polaco -mostrado en toda la saga The Witcher- elevó las expectativas por este proyecto hasta las nubes, al punto de ver a Cyberpunk 2077 en constante rotación en los listados de lo ‘más esperado’ año tras año.

El momento cumbre de Cyberpunk 2077 fue en el E3 2019, donde no solo se reveló su fecha de lanzamiento inicial (16 de abril), sino que se confirmó la participación del mismísimo Keanu Reeves en el proyecto. CD Projekt Red tenía al mundo de los videojuegos en la palma de la mano.

Lamentablemente, acá comenzaron los problemas: el proyecto empezó a tener numerosos retrasos, pasando de abril a septiembre y, luego, a noviembre. Y cuando se pensaba que esta sería su fecha de lanzamiento definitiva, llegando a la par que las consolas de nueva generación; llegó una nueva postergación.

La fecha elegida fue 10 de diciembre, pero con una salvedad: el juego solo llegó para PC, Stadia y consolas de pasada generación (PlayStation 4 y Xbox One), quedando pendiente el estreno de las versiones next-gen, aún sin fecha de estreno.

Ya con el juego en el mercado, saltó otro gran problema, ya no tan anecdótico como una postergación. Los usuarios de todas las plataformas, especialmente los de consolas, comenzaron a reportar problemas que hacían prácticamente injugable Cyberpunk 2077.

La polémica caló a tal punto que el videojuego fue retirado de la PlayStation Store, y Sony y Microsoft comenzaron a aceptar reembolsos de dinero a los usuarios insatisfechos. Lamentablemente, los problemas con Cyberpunk 2077 en consolas están lejos de terminar, ya que, al cierre de este análisis, CD Projekt Red solo ha prometido una solución, pero sin fecha exacta.

Estos días tuve la oportunidad de jugar a profundidad Cyberpunk 2077 en mi veterana PlayStation 4, comprobando los problemas denunciados por los usuarios. Fue un ejercicio de paciencia, pero también de tolerancia: ¿detrás de todos los glitches y bugs hay un gran videojuego?, ¿es una opción recomendable? Los invito a leer este review.

Lo bueno

La historia de Cyberpunk 2077 se desarrolla en la ficticia Night City, una urbe cosmopolita, futurista, distópica. La ambientación es genial, no solo mostrando un avance tecnológico decadente, sino que plantea una sociedad con marcadas diferencias entre estratos sociales y grupos étnicos. Los barrios tienen su propia idiosincrasia, costumbres y hasta idioma.

El protagonista de la historia es V, un personaje a quien no solo daremos apariencia física, sino que elegiremos sus orígenes, entre tres opciones: Nomad, Streetkid o Corpo. De esta elección se perfilará el inicio del juego, pero también durante los diálogos de la campaña podremos elegir respuestas que traen a colación el origen elegido.

Ya que mencioné la creación del personaje, debo resaltar que la gente de CD Projekt Red ha implementado el editor más completo y detallado que recuerde en algún videojuego. No solo elegimos el sexo de V, sino todo tipo de detalles de su apariencia (hasta el tamaño de sus genitales, por poner un ejemplo). Un punto a destacar es que, dependiendo de nuestras elecciones, podremos avanzar en ciertos aspectos de los distintos arcos argumentales de la campaña.

La historia de Cyberpunk 2077 me sorprendió gratamente. Al inicio parecía la típica historia de un cazarrecompensas que busca escalar en la jerarquía de los bajos fondos de Night City (sí, tal como en Grand Theft Auto), pero después de cierto acontecimiento todo cambia, para convertirse en una carrera contra el tiempo para sobrevivir. Sé que no estoy diciendo mucho con esta descripción, pero entrar en más detalles sería cruzar la delgada línea que nos separa de los spoilers.

Uno de los grandes aciertos de la historia de Cyberpunk 2077 es que incluye varios arcos argumentales paralelos, que podemos ir desarrollando a la par de la campaña principal. Estas side quests no solo nos sirven para conocer más a V y al universo de Night City, sino que completarlas nos servirán para sacar uno de los tantos finales que tiene el juego.

Y acá otro punto a resaltar: Cyberpunk 2077 tiene más de cinco finales distintos, que podemos sacar dependiendo de las relaciones que establecemos en la ciudad, así como de las decisiones que tomamos sobre el final de la campaña. Esto me parece una de las mejores características del juego, ya que ‘premia’, si cabe la expresión, a quienes invierten más tiempo en resolver las misiones secundarias.

No quería terminar de hablar de la historia sin mencionar la gran cantidad de diálogos de Cyberpunk 2077. Prácticamente todas las interacciones de la campaña y de las misiones secundarias tienen extensos diálogos con varias opciones de respuesta. No son diálogos acartonados y poco creíbles, sino extensos e intensos intercambios, que nos permiten conocer más sobre la trama. Esto está acompañado por miles de textos regados por la ciudad, ya sea en memorias como en computadoras que hackeamos: terminar de leer todos los mails, informes, documentos, noticias, entre otros, nos tomaría decenas de horas extra.

Cyberpunk 2077 puede parecer un shooter o un sandbox, pero es -en esencia- un RPG. V debe ir ganando experiencia para sumar habilidades y así poder hacer frente a los distintos enemigos. Para ello, la gente de CD Projekt Red ha implementado un amplísimo árbol de habilidades, que está dividido a su vez en secciones específicas, dentro de las cuales tenemos decenas de beneficios propios de cada habilidad.

A la par, iremos ganando distintos implantes para colocar en nuestro cuerpo, y así ganar mejoras especiales, como resistencia a las balas, estamina o, mi favorito, el doble salto.

La música de Cyberpunk 2077 merece una mención especial. No solo hablo de las piezas orquestales que acompañan la campaña, elegidas sabiamente para transmitir este aire futurista distópico de Night City; sino especialmente de la música licenciada para la radio. Hay decenas de temas de distintos géneros y estilos. Es un gran trabajo de selección.

Finalmente, no podía dejar de destacar el gran trabajo de los actores de voz, entre los que destaca Keanu Reeves, quien no hace un mero cameo en Cyberpunk 2077, sino que tiene un rol estelar en la campaña. Todo está tan bien trabajado en este apartado, que les perdono la ausencia de doblaje al español.

Lo malo

El apartado jugable de Cyberpunk 2077 no me ha convencido en varios aspectos. Empecemos por su componente shooter. Para bien o para mal, la mayoría de los enfrentamientos en la campaña se resuelve a balazos. Y acá el juego es apenas competente. Se siente la diferencia entre arma y arma, sí, pero no tenemos la precisión de un shooter hecho y derecho, sin mencionar la patética inteligencia artificial de los enemigos, que no se cubren bien o se exponen en demasía tratando de abalanzarse sobre nosotros.

Esto nos invita a abordar los enfrentamientos con ataques cuerpo a cuerpo, otro apartado en el que Cyberpunk 2077 flaquea. Estos enfrentamientos, ya sea utilizando un arma o con la mano desnuda, están terriblemente implementados. Acá también se evidencia la pobre IA enemiga, que apenas se cubre para defenderse o escapa para evitar los golpes.

El sistema de conducción también es una deuda pendiente. Controlar un coche o una moto es una experiencia arcade poco satisfactoria, en la que no solo tenemos un manejo impreciso y poco intuitivo, sino que los coches tienen una física que los hace dar saltos y volteretas irreales en todo momento.

Cyberpunk 2077 nos da la oportunidad de abordar los enfrentamientos con sigilo, utilizando nuestras habilidades de hacker para eliminar a los enemigos. Debo decir que la experiencia en este apartado no ha colmado mis expectativas, al menos con las habilidades iniciales que tenemos. Para realmente disfrutar este apartado, volviendo locos a los rivales, se necesita ganar experiencia y desbloquear habilidades, lo cual toma mucho tiempo.

En este rubro, Watch Dog: Legion implementó un sistema más intuitivo y directo. Sentías que hackear cámaras, terminales y elementos del escenario servía de ayuda desde los primeros compases. En cambio, en Cyberpunk 2077, todo es más pausado, imperfecto y poco útil. Lo mejor, de lejos, es olvidarse del sigilo y empezar el tiroteo directo.

Ya mencioné la pobre inteligencia artificial de los enemigos, lo que se traduce en un juego en demasía accesible. Esto se va acentuando a medida que ganamos más poder y habilidades, llegando a ser una suerte de supersoldado que difícilmente puede ser derrotado.

Esto provoca que el sistema de creación y mejora de armas/armadura (ropa) -una de las tantas características del juego- quede relegado a una mera anécdota. No es indispensable mejorar nuestras armas ni nuestras vestimentas, ya que no tenemos un rival de fuste al frente. Como experiencia particular, terminé el juego con un chaleco antibalas que conseguí antes de la mitad de la campaña.

La duración de la campaña me sorprendió. Estaba preparado para invertir unas 80 a más horas de juego, pero terminé la campaña en menos de 30. No es una duración deleznable, pero hablamos de un RPG, un género que se caracteriza precisamente por su extensión.

Acá entra a tallar un detalle: la duración del juego se extiende si realizas los arcos argumentales secundarios (que ya mencioné en la anterior sección), así como los cientos de encargos de la ciudad.

El problema es que estos encargos son repetitivos y poco inspirados, casi siempre circunscritos a eliminar a bandas locales o a recuperar algún ítem de importancia (en poder de alguna banda). En estos encargos, casi siempre, se resuelven a tiros.

 

Lo feo

Como les adelanté, jugué Cyberpunk 2077 en mi veterana PlayStation 4. Y fui testigo -y víctima- de los cientos de problemas técnicos que hay en el juego. No solo hablo de glitches curiosos, como cosas flotantes o elementos que se sobreponen, sino de errores técnicos graves que te impiden continuar el juego.

Por ejemplo, en una oportunidad, un diálogo entró en un bucle, repitiendo una y otra vez la misma línea sin poder avanzar. En otra ocasión, un NPC quedó congelado, sin moverse siquiera, lo que me impidió seguir con la misión. También me pasó que, de un momento a otro, se bloqueó la posibilidad de disparar mientras apuntaba. Otra vez tuve que reiniciar.

A esto le debemos agregar unos terribles bajones en la tasa de frames, que caen a menos de 15 FPS por momentos, así como incómodas pantallas congeladas de uno a dos segundos de duración. Esto sin mencionar las casi diez pantallas azules con las que me topé en mis sesiones de juego. Terrible todo.

Entiendo que he jugado unas de las peores versiones (junto con la de Xbox One) de Cyberpunk 2077, pero los problemas de optimización se presentan también en PC, incluso en las configuraciones de gama alta. Una tremenda deuda pendiente de CD Projekt Red, que, al cierre de este análisis, aún no ha dado una solución.

Conclusión:

Cyberpunk 2077 es una propuesta harto interesante, con una historia notable y una ambientación sobresaliente. Destaco que CD Projekt Red revalorice el desarrollo de arcos argumentales secundarios, que permiten desbloquear los distintos finales. Pese a ello, no estamos ante un producto perfecto, ya que flaquea en varios apartados jugables, como su componente shooter y la conducción de vehículos, por mencionar un par; así como una inteligencia artificial bastante mejorable. Hasta acá no he mencionado los problemas técnicos, pero no por ello los podemos sacar de la ecuación. Esto, sin duda, es un lastre que afecta todas las versiones, con especial énfasis en las consolas de pasada generación. Por ello, si no tienes una PC con especificaciones de gama alta -que son las menos afectadas por los problemas técnicos-, mi recomendación es esperar un tiempo para comprarlo.