La depresión es una enfermedad mental y física que afecta nuestro modo de sentir y pensar. | Fuente: www.shutterstock.com
Hogar

¿Cómo identifico si mi hijo sufre de depresión?

La irritabilidad, tristeza y el desgano son algunos de los síntomas que pueden revelar un estado depresivo en niños. Los padres deben estar atentos.

La depresión es una enfermedad mental y física que afecta nuestro modo de sentir y pensar. No solo se trata de tristeza sino de un problema mayor que debe tratarse apenas se detectan los primeros síntomas. De lo contrario, afectará nuestra forma de relacionarlos con los demás y nos impedirá realizar nuestras actividades cotidianas.

Los niños también sufren de depresión. Las causas pueden ser variadas, como no sentirse amado por su familia, haber perdido a un ser querido, ser víctima de bullying, problemas en el hogar o tener inseguridades derivadas de su aspecto físico.

Dado que un niño expresa con más dificultad lo que le pasa a nivel emocional, se requiere que los padres o tutores estén pendientes. Además de un descenso en el rendimiento escolar, hay una diversidad de signos que acompañan a la depresión. 

Según la web Healthy Children, perteneciente a la Academia Americana de Pediatría, estos son los síntomas que indican un estado depresivo en niños:

- Estado de ánimo triste o irritable la mayor parte del día. El niño suele decir que se siente triste, enojado o parece al borde de las lágrimas o de mal humor.

- Ya no disfruta de las cosas que antes solían hacerlo feliz.

- Cambio notable de peso o en la forma de comer, ya sea mucho o poco.

- Duerme muy poco durante la noche o demasiado durante el día.

 -Rechaza estar con la familia o con los amigos.

Falta de energía o se siente incapaz de hacer tareas simples.

- Expresa sentimientos en los que refiere que siente que no vale nada o que tiene la culpa de algo.

- Baja autoestima.

- Se queja de dolores o sentirse mal cuando goza de buena salud.

- Tiene pensamientos frecuentes sobre la muerte o sobre el suicidio.

- Sensación de estrés permanente frente a las tareas escolares.

Si bien un niño sano experimenta uno de estos síntomas en algún momento, la alarma debe encenderse cuando se presenten casi todos juntos. El otro aspecto que debe llamar la atención es que estos sentimientos duren mucho tiempo.

En estos casos, lo primero que debe hacerse es hablar con el niño o adolescente sobre las cosas que le pueden estar molestando. Luego hay que acudir a un especialista quien ayudará a evitar que esta enfermedad se agudice. 

No solo se trata de tristeza sino de un problema mayor que debe tratarse apenas se detectan los primeros síntomas. | Fuente: www.shutterstock.com
Queremos escucharte
Déjanos conocer tus dudas o comentarios para que nos comuniquemos contigo
Acepto estar de acuerdo con los términos y condiciones