El gran perdedor de la partida es aquel que jamás se atreve a arriesgarse. | Fuente: www.shutterstock.com
Bienestar

Siete reglas para superar el fracaso

Aprende a convertir los tropiezos de la vida en oportunidades para fortalecerte y alcanzar las metas que te has trazado.

Aunque nos esforcemos en algunas ocasiones, a veces no logramos lo que nos proponemos. Ya sea un aumento de sueldo, conseguir un ascenso, bajar de peso o salvar una relación de pareja, por ejemplo. Este tipo de situaciones nos hacen sentir que fracasamos en nuestros propósitos y, por ende, dudamos de nuestras capacidades.

Es normal que cuando no se llega a la meta esperada o no se cumplen objetivos trazados nos sintamos frustrados y no veamos una solución en un futuro cercano. Lo que sigue en estos casos es no perder el tiempo y ver esta caída como una oportunidad de aprendizaje.

La Escuela Europea de Negocios (EEN), con más de 20 años en la formación de empresarios y ejecutivos, nos recomienda seis reglas para recuperarnos con  éxito de un fracaso:

1. Quejarse más de dos veces es malo. Cada segundo que utilices para “relamerte las heridas”, lo único que estás logrando es construir un “monumento” al fracaso.

2. “Yo soy el responsable”. La cuestión es tener la capacidad de ser honestos y ver cuánta responsabilidad de nuestra parte hay en el fracaso.

Cada segundo que utilices para “relamerte las heridas”, lo único que estás logrando es construir un “monumento” al fracaso. | Fuente: www.shutterstock.com

3. Nunca digas “no supe ver lo que se me venía encima”. Lo único que vas a lograr es que creas que tu vida entera se debió a mala suerte y al azar.

4. No brindes por tu fracaso, sino por un nuevo intento por lograr la meta. El gran perdedor de la partida es aquel que jamás se atreve a arriesgarse. Si has fracaso, intenta tu objetivo nuevamente y usando otros métodos.

5. Date un feedbackpositivo. Párate un momento detrás de tu propia escena y hazte las siguientes preguntas: ¿Qué fue lo que hice que sí ha funcionado?, ¿qué ha sido en cambio lo que no funcionó?, ¿qué debería haber hecho de manera diferente? Finalmente pregúntate: “¿qué es lo que no tuve en cuenta para nada?”

6. Comprométete contigo mismo. Ahora es tiempo de poner el fracaso detrás. Lo único que vale la pena es preocuparse por reunir otra vez la fuerza emocional y moral para intentarlo nuevamente.

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