En alianza con:

COVID-19: ¿Qué hay de cierto en las "curas" para el coronavirus?

Las noticias falsas –conocidas como “fake news”– contribuyen al incremento de la incertidumbre frente al poco conocimiento del nuevo coronavirus y a la ejecución de prácticas perjudiciales para la salud de los ciudadanos.  

fake news
Según un estudio del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts), las fake news tienen un 70% más de probabilidad de ser compartidas. | Fuente: Shutterstock

Como consecuencia del estado de emergencia en el que nos encontramos y las medidas de aislamiento social, los ciudadanos cada vez hacen más uso de las redes sociales para mantenerse en contacto con sus seres queridos. Sin embargo, desde el inicio de la expansión de la COVID-19, estos medios de comunicación también han favorecido la rápida expansión de los mitos y noticias falsas sobre esta enfermedad.

Cadenas de texto, fotos y videos con información falsa han contribuido a la desinformación, la incertidumbre y la puesta en práctica de medidas que pueden resultar perjudiciales para la salud de todos los peruanos.  Es así como el apuro por estar protegidos contra este virus coloca a los ciudadanos en una situación vulnerable, en donde la automedicación y el consumo inadecuado de productos tóxicos pueden ocasionar el agravamiento de la enfermedad o incluso provocar la muerte.

Por esta razón, con el objetivo de hacer un llamado a la calma y promover la consulta de fuentes oficiales, la Organización Mundial de Salud (OMS) advirtió a la población sobre el uso de tratamientos que no hayan sido probados clínicamente y la necesidad de mantener el cumplimiento de las medidas de contención. Asimismo, ha desmentido las supuestas “curas” que han circulado sobre el coronavirus:

Alimentos específicos y brebajes

Desde el inocente consejo de ingerir alimentos ricos en vitamina C, ajos y cebollas, hasta el mortal consumo de cloro, las redes han propagado falsos remedios para combatir la COVID-19. Estas recomendaciones de salud sin base científica pueden atentar gravemente a la salud de la población.

Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que, aunque algunos remedios tradicionales o caseros pueden aliviar los síntomas producidos por la COVID- 19, no existen pruebas de que estos puedan prevenir o curar la enfermedad. En el caso de las recomendaciones sobre aumentar el consumo de ajo, pese a que es un alimento saludable con algunas propiedades antimicrobianas, no hay evidencia de que comerlo pueda protegernos contra el coronavirus. Asimismo, el consumo de limón y otros alimentos ricos en vitamina C tampoco garantiza poder enfrentar esta enfermedad.

Las deficiencias nutricionales son la causa de sistemas inmunes débiles y, por lo tanto, aumentan el riesgo de contraer enfermedades.|
Las deficiencias nutricionales son la causa de sistemas inmunes débiles y, por lo tanto, aumentan el riesgo de contraer enfermedades.| | Fuente: Shutterstock

Por el contrario, es importante recordar que consumir solo alimentos específicos no hará que prevengas el coronavirus, pero una mala alimentación general y la falta de higiene adecuada, sí puede poner en riesgo el sistema inmunológico al combatirlo.  Un organismo fortalecido desde una edad temprana nos ayudará a protegernos y combatir diversas enfermedades, entre ellas las respiratorias causadas por distintos virus y bacterias.

Baños de vapor

La medicina natural y el uso de hierbas como el eucalipto puede tener efectos reconfortantes, sin embargo, no existe evidencia científica que confirme que realizar baños de vapor con estas plantas pueda reducir el contagio o mejore los síntomas de la COVID-19.

Por el contrario, según especialistas del Ministerio de Salud (MINSA), estas prácticas que suelen ser realizadas en ambientes cerrados y usando leña o carbón pueden tener consecuencias fatales. Esto se debería a la inhalación de monóxido de carbono, un gas que no tiene olor ni color y que dependiendo del tiempo de exposición puede afectar al sistema nervioso y hasta causar la muerte del paciente.

Antibióticos

La COVID-19 es una enfermedad causada por un virus, por lo que no puede tratarse con medicamentos usados para combatir afecciones bacterianas. Por esta razón, los antibióticos no deben utilizarse ni para prevenir ni para tratar la infección por coronavirus.

Por el contario, el uso excesivo de antibióticos ha aumentado la cantidad de microorganismos resistentes a los medicamentos y puede convertirse en una amenaza para la salud. Por el momento, no se recomienda ningún medicamento específico para prevenir la COVID-19 y el tratamiento consiste en atender adecuadamente a las personas infectadas para aliviar los síntomas en todos sus niveles de gravedad.

Asimismo, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las vacunas contra la neumonía –como la vacuna antineumocócica y la vacuna contra la influenza Haemophilus tipo B (Hib)– no protegen contra el nuevo coronavirus. Sin embargo, vacunarse contra enfermedades respiratorias es muy recomendable para proteger la salud en general.