brecha de género digital
El acceso a la tecnología es crucial para lograr mayor igualdad, democracia y justicia social. | Fuente: Shutterstock

A tan solo un año del bicentenario de nuestro país, el acceso igualitario a internet y a las tecnologías de la información y comunicación es una tarea pendiente. De acuerdo con el Ministerio de Educación (MINEDU), el 74.1% de escuelas secundarias cuentan con acceso a Internet a nivel nacional. Sin embargo, a comparación del 88.6% de escuelas en el área urbana que sí cuentan con esta conexión, en el área rural solo el 44.1% puede acceder a ella.

Por otro lado, dentro de estas cifras también existen otros factores de desigualdad que constituyen barreras para la digitalización nacional. Por ejemplo, según los datos presentados por un reporte realizado por Hiperderecho, la brecha digital de género en acceso a internet es de 12%, siendo las mujeres quienes acceden en menor número.

La menor posibilidad y falta de estímulo para que las mujeres puedan acceder a una educación digital desde una edad temprana responde a estereotipos de género que se refuerzan a través de la familia, la escuela, los medios de comunicación y la sociedad. Como consecuencia, en medio de un país rumbo a la digitalización, niñas y mujeres se ven perjudicadas en el acceso a servicios de salud, servicios bancarios y la educación, además de su participación como ciudadanas. Asimismo, se ven limitadas en la posibilidad de interesarse y desarrollarse en carreras de ciencia y tecnología.

Un futuro con igualdad en las TIC

Para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la crisis mundial actual derivada por la pandemia de la COVID-19 pone en primer plano la necesidad de una transformación digital en todos los ámbitos de la sociedad. En este sentido, explica que la digitalización y el uso de las TIC son fundamentales en la búsqueda actual y acelerada de soluciones para la pandemia en campos como la medicina.

Según CONCYTEC, el porcentaje de mujeres profesionales dedicadas a la ciencia, tecnología e innovación en el Perú alcanza el 34% del total de profesionales registrados en el Directorio Nacional de Investigadores e Innovadores (DINA). Lo que visibiliza la necesidad de trabajar desde el hogar y la escuela por una educación que tenga como premisa cerrar las brechas de género, permitiendo que las mujeres se involucren con la tecnología desde una edad temprana.

Para las niñas, la tecnología juega un papel fundamental en su desarrollo personal, promoción del liderazgo, acceso a la información y oportunidades de empleo. Por esta razón, las estrategias educativas deben tomar en cuenta la incorporación de mujeres en carreras de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) como modelos a seguir y, sobretodo, reforzar la no discriminación entre juegos de niños y niñas, así como la no diferenciación de funciones.