Arecibo
Los cables principales se han roto, poniendo en grave peligro toda la instalación. | Fuente: AFP

Una triste noticia para la astronomía fue dada hace algunos días cuando la Fundación Nacional de Ciencias de EE. UU. (NSF) anunció que desmantelaría el Radiotelescopio de Arecibo, el enorme plato que funcionaba en el mítico observatorio de Puerto Rico, por daños irreparables en sus cables de soporte. Lastimosamente, su pérdida dejará consecuencias que pueden ser graves, aseguran los científicos.

Dentro de su gran listado de funciones, entre las que se encontraba la búsqueda de vida extraterrestre, la que podría resultar con mayores consecuencias son las de defensa planetaria; es decir, la observación de asteroides que se acerquen a nuestro planeta.

"Ha habido declaraciones en los medios de comunicación que, 'Oh, tenemos otros sistemas que pueden reemplazar lo que está haciendo Arecibo', y no creo que eso sea cierto", dijo Anne Virkki, quien dirige el equipo de radar planetario en el Observatorio de Arecibo, a Space.com. "No es obsoleto y no es fácilmente reemplazable por otras instalaciones e instrumentos existentes".

Este proceso de defensa comienza con la detección de asteroides cercanos a la Tierra y la estimación de sus tamaños y órbitas. Si bien Arecibo nunca sirvió fundamentalmente para la detección del grueso de ellos, sí lo hizo para analizarlas cuando las rocas estaban más cerca de los pensado al planeta y eran más grande de lo estimado.

La instalación lucía un potente transmisor de radar que podía hacer rebotar un haz de luz en un objeto en las cercanías de la Tierra. Entonces, el enorme plato de radio del observatorio podría captar el eco de esa señal, permitiendo a los científicos descifrar detalles precisos sobre la ubicación, tamaño, forma y superficie de un asteroide. Todo esto de manera más rápida que cualquier otro telescopio en el mundo.

Y conocer de qué está hecho es vital para cualquier protocolo.

Con la desaparición del Radiotelescopio de Arecibo, el único transmisor de radar que queda se encuentra en el Centro de Comunicaciones del Espacio Profundo Goldstone en California, dirigido por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA. Pero esta instalación tiene una serie de responsabilidades adicionales: es parte de la Deep Space Network que gestiona la comunicación con las naves espaciales en todo el sistema solar y también tiene responsabilidades militares. Y el resto de observatorios no tiene la capacidad y la potencia que hay en puerto Rico.

Esos factores se combinan para hacer de la pérdida de Arecibo un gran golpe para la capacidad de defensa planetaria, según Ed Lu, ex astronauta de la NASA y director ejecutivo del Instituto de Asteroides B612, una organización sin fines de lucro centrada en la ciencia de asteroides y estudios de desviación. "Esta es una gran pérdida para la comunidad", dijo. "No es que no tengamos esta capacidad, pero ciertamente se reducirá".

"Obviamente, estaríamos a favor de encontrar una manera de repararlo, reconstruirlo, sea lo que sea, actualizarlo", dijo Lu. "Esa es una cuestión de dinero. Pero a veces, a veces, si no hace la inversión, lo lamentará más tarde".

Te recomendamos METADATA, el podcast de tecnología de RPP. Noticias, análisis, reseñas, recomendaciones y todo lo que debes saber sobre el mundo tecnológico que gira más rápido que éste.