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La revolución espacial llega a los inodoros para la mayor comodidad de los astronautas. | Fuente: NASA | Fotógrafo: James Blair - NASA - JSC

La NASA ha presentado el plan para el regreso del hombre a la Luna en 2024, pero tiene un problema que poco creerían: el inodoro de la nave Orion con la que viajarán aún no está listo.

Ingenieros de la agencia espacial luchan por lograr un baño único y que cumpla con todas las certificaciones para que puedan resistir estos largos viajes espaciales con la "mayor de las comodidades",

Esto presenta un desafío único para Jason Hutt, líder de ingeniería de la cápsula Orion. Hutt es responsable de garantizar que el inodoro de la nave, llamado Sistema Universal de Gestión de Residuos (UWMS), pueda funcionar dentro de los confines de la nave espacial sin crear un desorden u olor excesivos

El diseño de UWMS no es muy diferente de otros inodoros espaciales. Debido a que no hay gravedad en el espacio para ayudar a eliminar los desechos hacia abajo, utiliza ventiladores motorizados para succionar la orina y las heces de los astronautas

Pero ese no es el problema. Aunque los desechos sólidos pueden permanecer almacenados en Orion hasta que la nave regrese a la Tierra, no hay el suficiente espacio para almacenar la orina, y la nave espacial no puede reciclarla en agua como lo hace la Estación Espacial Internacional porque no tiene el sistema de filtración.

Entoonces, para solucionar el problema de espacio, el plan es que los astronautas de Orión ventilen su orina en el espacio, donde podría flotar congelada para siempre (la temperatura es de -179 grados celsius).

La NASA ha expulsado la orina de los astronautas al espacio antes: el inodoro del transbordador espacial hizo lo mismo. Pero durante esos vuelos, la orina se congeló en el respiradero. Esta vez, los ingenieros están agregando calentadores al sistema para evitar el congelamiento inmediato.

Además de que el inodoro es muy ruidoso (algo que, en la práctica es mejor para darle algo de "privacidad" a los cuatro tripulantes de la pequeña nave), hay aún otro problema: el hedor del excremento acumulado.

"El olor es realmente causado por los compuestos químicos liberados de los desechos humanos que se rompen a través del filtro que supuestamente elimina esos compuestos", dijo Hutt a Business Insider. Si los olores escapan, los astronautas tienen muy pocas opciones para combatirlos: "No puedes simplemente abrir una ventana cuando algo huele mal".

La NASA tampoco puede permitir desodorantes químicos en las naves espaciales, ya que contaminarían el aire demasiado rápido y dañarían potencialmente a los astronautas que se encuentran dentro. Por el momento se prueban otros métodos, como desodorantes de carbón activado y, para ello, existen personas que se encargan de oler los baños con estos métodos y ver si realmente pueden funcionar.

La próxima semana se lanzará una versión del nuevo inodoro en la Estación Espacial Internacional, donde los astronautas lo probarán instalando el sistema junto a uno de los inodoros actuales de la ISS. ¿Podrá contra todos estos problemas?

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