Venus
Los microbios podrían hacer uso de las nubes de azufre de Venus convirtiéndolas en compuestos que protegen a los organismos de los fuertes rayos ultravioleta y otros que les permiten realizar la fotosíntesis. | Fuente: NASA

Desde hace décadas, se viene especulando que si Venus tiene vida, lo tendría en sus nubes. Ahora, luego de estos supuestos teóricos, se ha encontrado un indicio de ellos: la existencia de fosfina en el planeta.

Un equipo liderado por la británica Jane Greaves, de la Universidad de Cardiff, ha encontrado este gas en las nubes de Venus, una molécula producida de forma industrial o por microbios que viven en ambientes libres de oxígeno. Su investigación ha sido publicada este lunes en la revista Nature Astronomy.

Como se menciona en el artículo, la cantidad de fosfina encontrada en el planeta es 10 mil veces más alta de la que podría producirse por métodos no biológicos. El estudio ha probado bajo simulación la formación del gas por meteoritos, fricción tectónica o el impacto de relámpagos, pero están lejos de ser igual de posibles a que su formación sea por la presencia de microbios en las nubes. En pocas palabras, la hipótesis de vida microbiana es la más fuerte hasta el momento, pero no la única.

No es la primera vez que se detecta fosfina en el universo, ya que desde hace más de 30 años se sabe que está presente en algunas capas de las atmósferas de Júpiter y Saturno.

Por supuesto, la comunidad de científicos británicos, estadounidenses y japoneses ha tomado con prudencia este descubrimiento, sin la necesidad de aseverar que esta es una prueba irrefutable de vida fuera de la Tierra. Señalan que se necesita más investigación para entender la procedencia de este gas.

La fosfina en las nubes de Venus fue detectada por primera vez en 2017 por Jane Greaves con el telescopio James Clerk Maxwell (JCMT), que se encuentra en Hawai y pertenece al Observatorio del Este de Asia. Para confirmar los resultados se recurrió a ALMA, el radiotelescopio más grande del mundo, situado en el desierto de Chile, que tiene más sensibilidad. Las 45 antenas del radiotelescopio del Observatorio Europeo Austral (ESO) confirmaron la detección de fosfina, uno de los principales biomarcadores, es decir, una de las huellas químicas que pueden indicar la presencia de algún tipo de ser vivo.

Luego del Perseverance hacia Marte, la NASA llevará un róver hacia este planeta en futuros años con el fin de buscar vida. Sin embargo, las extremas condiciones del planeta están provocando que las investigaciones sean más largas y duraderas para evitar cualquier incidente durante esta misión.

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