El proyecto, en mayo del 2019, tiene una rentabilidad de cerca del 20%, porque estoy tirando todo lo demás a costo hundido. Desde el punto de vista estrictamente financiero, es una decisión correcta, que le agrega valor y nos agrega valor a todos los peruanos.
El proyecto, en mayo del 2019, tiene una rentabilidad de cerca del 20%, porque estoy tirando todo lo demás a costo hundido. Desde el punto de vista estrictamente financiero, es una decisión correcta, que le agrega valor y nos agrega valor a todos los peruanos. | Fuente: ANDINA

Cada día de atraso en las obras de modernización de la Refinería de Talara en Piura cuesta 1 millón 100 mil dólares, según estimó el presidente de Petroperú, Carlos Paredes.

¿Cuánto se pierde?

"Siendo muy conservador, perdemos cada mes, por lo menos, US$ 20 millones porque no esté operando Talara, más otros entre US$ 10 y US$ 12 millones en costos que nos
implica mantener esto, al mes. Cada día que Talara no está listo nos cuesta alrededor de US$ 1 millón 100 mil", sostuvo.

Asimismo en una entrevista con el diario Gestión proyectó que las obras del proyecto concluirán en el primer trimestre del 2021.

"Espero que Cobra pueda terminar con las unidades auxiliares, en particular con la planta de hidrógeno, a fines del año 2020. Está planificada para febrero del 2021. Me reuní con ellos y me dicen que hay posibilidades para adelantar eso a octubre o noviembre del 2020, lo cual sería fantástico porque nos permitiría reducir este costo de oportunidad tan grande que tenemos. Sería un tremendo logro que la refinería estuviera funcionando en el primer trimestre del 2021, ese es el objetivo", comentó.

Venta a la vista

Paredes reveló que con el objetivo de reducir los costos de la nueva Refinería de Talara, Petroperú evalúa vender las unidades auxiliares del proyecto al sector privado en US$ 1,000 millones.

El presidente de Petroperú resaltó que el 2013 se indicó que el proyecto iba a costar una inversión de alrededor de US$ 2,700 millones (solamente las unidades de proceso, que es el corazón de la refinería, sin contar las unidades auxiliares). Ahora sin los intereses, probablemente termine en alrededor de entre US$ 4,500 a US$ 4,600 millones.

Las unidades auxiliares necesarias para que el corazón funcione, las iba a hacer el sector privado, con contratos de largo plazo, que le garantizarían una rentabilidad, y esto permitía que la empresa petrolera estatal no asumiera tanta deuda.

"Estamos considerando que las unidades auxiliares que se están implementando van a estar listas a fines del próximo año, y la idea que tenemos es que cuando (ese segmento complementario del Proyecto) esté un poco más consolidado, podamos vender estas unidades auxiliares al sector privado, y reducir con eso nuestra deuda", dijo.