Las Bambas
Las Bambas es una de las mineras de cobre más grandes del mundo y representa al 15% de la producción del metal rojo del Perú. | Fuente: Andina

Las Bambas paralizó totalmente sus operaciones durante este fin de semana, tras los constantes bloqueos durante los cinco años de funcionamiento de la minera. Pero, ¿qué sigue ahora?

Mañana martes 21 de diciembre se realizará una reunión convocada por la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) para continuar diálogo entre la empresa y las comunidades de Chumbivilcas en el Cusco.

El gerente de Asuntos Legales de la minera Las Bambas, Claudio Cáceres, confirmó que la compañía participará en el reinicio del dialogo buscando llegar a "soluciones que sean sostenibles en el tiempo" y agregó que por el momento la empresa no planea iniciar acciones legales en contra del país por el bloqueo.

"Lo más importante es garantizar el estado de derecho y la libertad de todos nuestro trabajadores. Hemos tenido cerca de 2,800 trabajadores que han estado sin poder retornar a sus hogares. Durante estos primeros cinco años de operaciones hemos tenido más de un año de bloqueos", dijo Cáceres en RPP.

El representante de Las Bambas señala que hasta ahora los pedidos realizados por la comunidad exceden la capacidades operativas que tiene la compañía.

"Las comunidades están requiriendo la contratación de equipos de transporte concentrado, alquiler de camionetas. La discusiones, por 30 días continuos, están circunscritas a expectativas económicas", explicó.

La paralización de la empresa ya está teniendo efectos en la economía peruana, pues se estima que con un día de cese el país deja de recibir más de S/ 5 millones al día.

"En este caso quien pierde es el Perú, quien deja de percibir S/ 5.2 millones al día, que se distribuye a favor también de los gobiernos regionales, locales y que podría contribuir para la generación de más puestos de trabajo a través de la creación de hospitales, carreteras, centros educativos", precisó.

Asimismo, esta paralización de producción estará afectando a 8 mil trabajadores y 75 mil familias en Apurímac.