Petróleo: Su precio alcanza máximo en 4 años ¿Qué efectos tiene en América Latina?

Los analistas esperan que los precios del petróleo suban hasta el próximo año, debido a que preocupaciones sobre menores suministros compensarían cualquier riesgo de que la disputa comercial global pueda minar la demanda.

Un sondeo de Reuters proyecta que el crudo Brent promediará 73.48 dólares por barril en 2018, y además, el Brent promediaría 73.75 dólares por barril en 2019. | Fuente: REUTERS

A inicios de esta semana el precio del barril del petróleo registró su máximo desde el año 2014, al alcanzar los US$ 81.

¿Por qué?

El alza entre otros motivos, se debe a la próxima entrada en vigor de las sanciones de Estados Unidos a Irán -que reducirán las exportaciones iraníes- y los problemas de producción en Venezuela, que recortarán el nivel de la oferta global.

Según EFE, el barril del crudo Brent subió hasta cotizar 81.48 dólares. El petróleo del mar del Norte, de referencia en Europa, repuntó con fuerza tras la decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de no aumentar sus objetivos de producción de forma inmediata, a pesar de las presiones de Estados Unidos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó a la OPEP de "estafar al mundo" por negarse a producir más para hacer bajar el precio del barril.

Desde la OPEP respondieron que no van a incrementar su producción al menos menos hasta su próxima reunión en Viena, el 3 de diciembre.

Y si los exportadores de crudo no aumentan el suministro, las probabilidades de que el precio del barril siga subiendo son altas, según los analistas.

"Puede llegar cerca de los US$90 el barril", le dijo a BBC Mundo Fernando Valle, analista senior de petróleo y gas de Bloomberg Intelligence en Nueva York.

Firmas comercializadoras como Trafigura o Mercuria elevan su pronóstico hasta los US$100.

Los efectos

El precio del petróleo sube, pero eso no es necesariamente una buena noticia para los productores de América Latina. Con la caída del aporte de Venezuela a la producción global y las sanciones de Estados Unidos a Irán, un alto precio del petróleo deja a Latinoamérica en una posición complicada, según algunos expertos.

Fernando Valle, analista senior de petróleo y gas de Bloomberg Intelligence en Nueva York, explica que el efecto en la región es negativo por el riesgo de inflación y el posible impacto en el crecimiento económico.

El alza en el valor del barril es un fenómeno negativo para los países importadores, como es el caso de Chile o Perú.

Países como Brasil y Argentina, aunque son productores de petróleo, no se beneficiarían directamente del alza en el valor del crudo porque enfrentan presiones inflacionarias y un dólar alto.

Brasil, por ejemplo, exporta crudo, pero al mismo tiempo importa diesel, de manera que la subida del barril puede tener efectos mixtos.

Algo similar ocurre en México, que es productor de petróleo, pero se ve obligado a importar gasolina desde Estados Unidos porque no tiene la capacidad de refinación necesaria para abastecer su demanda interna.

En conversación con BBC Mundo, Samantha Gross, investigadora del centro de estudios Brookings Institution, considera que el incremento es una ventaja para los países productores o que están aumentando su producción.

"En Brasil están con una mentalidad como de la fiebre del oro y en México la reforma energética es una excelente idea. Espero que el nuevo presidente la mantenga", agrega sobre la llegada a la presidencia de Andrés Manuel López Obrador.

En Colombia se están haciendo esfuerzos para aumentar la producción y recientemente se puso en marcha un plan de ajustes con recortes en la inversión y en el gasto de la petrolera estatal.

Su meta es llegar a producir 900.000 barriles al día, y si se mantiene el precio alto, los ingresos fiscales tendrán un efecto positivo en sus arcas.

También en Ecuador están tratando de aprovechar la subida del petróleo. El gobierno se ha propuesto aumentar la producción para llegar este año a los 540,000 barriles diarios, aunque ese objetivo requiere un aumento de la inversión.

Y ese es precisamente el gran desafío que afecta a todos los países exportadores que intentan aumentar la extracción del crudo y la capacidad de refinación para obtener más derivados y mejores dividendos.

Y Bolivia, que no está en la lista de los países que más petróleo exportan, podría sufrir efectos mixtos. Eso es así porque aunque tiene que desembolsar más recursos en la compra de petróleo, el precio del gas que exporta puede registrar un alza.

Las exportaciones de gas natural están ligadas a los derivados del petróleo, de manera que cuando el precio del petróleo sube, también lo hacen las ventas externas del gas.

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