Plan de rescate de la UE supera su primera prueba en los mercados

Después de acumular una semana de pérdidas, las bolsas europeas se contagiaron de un clima de euforia: el parqué de Madrid cerró con una subida histórica de 14,43%, París de 9,66%, Fráncfort 5,30% y Atenas 9,13%.
Foto EFE
El plan de rescate de la Unión Europea (UE), que incluye un inédito mecanismo de 750.000 millones de euros para socorrer a los socios en apuros de la Eurozona, superó su primera prueba este lunes en los mercados, que respondieron con alzas eufóricas.

"Creo que es el principio del fin" de la especulación contra el euro, declaró en Bruselas el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, cuyo país ejerce la presidencia de turno de la Unión Europea (UE).

"El acuerdo garantizará el fracaso de cualquier intento de debilitar la estabilidad del euro", aseguró el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.

La confianza mostrada por los líderes europeos en la eficacia y solidez del mecanismo financiero, en el que participará el Fondo Monetario Internacional (FMI) e incluirá una acción concertada de los principales bancos centrales del mundo, encontró eco en la evolución de los mercados en el primer día.

Después de acumular una semana de pérdidas, las bolsas europeas se contagiaron de un clima de euforia: el parqué de Madrid cerró con una subida histórica de 14,43%, París de 9,66%, Fráncfort 5,30% y Atenas 9,13%.

Las bolsas asiáticas cerraron también con ganancias, si bien más modestas, y Wall Street escalaba 3,47% al acercarse al ecuador de su sesión.

El euro recobró de forma inmediata el aliento tras hundirse a su nivel más bajo en 15 meses la semana pasada (1,2523 dólares) y se cambiaba a 1,2861 dólares hacia las 16H00 GMT.

Otro frente en el que el plan europeo parecía revertir la tendencia hacia el abismo era el del mercado de emisiones de deuda soberana, ya que el rendimiento de las obligaciones de Estado griegas a diez años caía
espectacularmente.

Pero la pregunta subyacente es si esta tendencia alcista es sinónimo de que Europa consiguió arrancar de cuajo los temores a una crisis de deuda soberana en la zona euro y blindarse ante los ataques de los especuladores.

El mecanismo financiero aprobado por los 27 no tiene precedentes: consiste en un paquete de 440.000 millones de euros en préstamos y garantías por parte de los Estados de la Eurozona, a los que se añaden hasta 250.000 millones de euros del FMI y 60.000 millones de la Comisión Europea.

Su aprobación no tiene por qué traducirse en un desembolso real, pero estará ahí para ser prestado a los países con riesgo de quiebra.

El Banco Central Europeo (BCE), así como los bancos centrales de la región, empezaron además el lunes a comprar emisiones de deuda a los Estados, un gesto inédito que equivale a prestar dinero a los gobiernos.

También los principales bancos centrales mundiales, incluido el BCE y la Fed estadounidense, anunciaron una acción concertada, mejorando sobre todo el suministro de dólares a los bancos europeos.

Alemania frenó empero el entusiasmo: el fondo aprobado va a "reforzar y proteger al euro", pero la Eurozona debe "atacar los problemas desde la raíz" y fortalecer la disciplina presupuestaria, advirtió la canciller, Angela Merkel.

Después de que Grecia se hundiera en una crisis presupuestaria y forzara a la Eurozona y al FMI a aprobar un rescate, el riesgo de contagio se propagó a otros países fuertemente endeudados como España y Portugal, hasta el punto de que el futuro de la Eurozona pareció pender de un hilo.

Estos dos últimos países anunciaron que acelerarán sus planes de reducción del déficit público en 2010 y 2011, mientras que España aseguró el domingo que "no se plantea recurrir" al mecanismo financiero.

Algunos analistas estiman empero que a la zona euro todavía le esperan tiempos difíciles.

"Vendrán más crisis, si no es en Grecia, en Portugal, España, o quizás Irlanda o Italia, porque al euro" lo que le falta es estar apoyado por "un gobierno central fuerte", dijo Peter Morici, profesor de la Universidad de
Maryland en Washington.

"La única manera de salir de esta crisis de deuda soberana es mediante la inflación, la reestructuración de la deuda a través de la quiebra y la suspensión del euro en varios países", sentenció drásticamente Stefano Harney,  de la Universidad de Londres. AFP