El Dow Jones de Industriales puso ho yla bandera sobre la cima de los 12. 000 puntos para cerrar con broche de oro la celebración global en las bolsas de valores por el plan de acción de la Unión Europea, que busca dar carpetazo a una crisis de deuda que ha desestabilizado a los mercados durante meses.

La principal referencia del parqué neoyorquino, que despertó ya con sólidos avances superiores al 2% y llegó a sobrepasar el 3 % antes del cierre, acabó la jornada con una subida del 2,86 % con la
que se colocó en los 12.208,55 puntos, por encima de una barrera psicológica sobre la que no terminaba desde el 1 de agosto.

Emularon e incluso superaron esa tendencia alcista los otros dos principales indicadores del parqué neoyorquino: el selectivo S&P 500 ganó el 3,43 % para volver a acumular ganancias desde enero, al
tiempo que el índice compuesto del mercado Nasdaq, donde cotizan algunas de las mayores empresas cotizas del mundo, avanzó el 3,32 %.

Así, el Dow Jones se encamina a sellar su mejor mes desde 1987, el S&P 500 desde 1974 y el Nasdaq desde 2001.

Con esa alegría respondió Wall Street al plan de acción de los líderes europeos para acabar con la crisis de deuda, que generó una fiesta a nivel mundial que comenzó en las plazas asiáticas, las primeras en abrir la jornada, confeti y serpentinas en mano.

Hong Kong cerró con una sólida subida del 3,26 %, Singapur del 2,8 %, Bangkok del 2,29 % y Tokio del 2,03 %, entre muchas otras.

El festejo fue, como no podía ser de otra manera, mucho mayor en las bolsas europeas, donde París ganó el 6,28 %, Milán el 5,49 %, Fráncfort el 5,35 %, Madrid el 4,96 % y Londres el 2,89 %.

Los mercados neoyorquinos se contagiaron invariablemente de ese ánimo comprador desde el primer minuto de las contrataciones, fruto de un pacto que nació finalmente tras unas maratonianas
negociaciones en Bruselas entre los líderes europeos para solventar la crisis más grave de la historia de la moneda única.

Allí se consiguió pactar la condonación del 50 % de la deuda de Grecia junto al segundo paquete de rescate a ese país, de 130. 000 millones de euros, así como la dotación al Fondo Europeo de
Estabilidad Financiera (FEEF) con un billón de euros al tener la capacidad de asegurar una parte de las colocaciones de países periféricos.

De la cumbre europea también salió un pacto para recapitalizar al sector bancario al acordarse que los grandes bancos de la zona euro deberán dotarse con 106. 000 millones de euros para que la proporción entre el capital de calidad y los activos de riesgo alcance al menos el 9 %.

Ese plan de acción, que hasta que no se anunció de manera oficial nadie daba por hecho que se lograra alcanzar, propició que todos los sectores de Wall Street cerraran hoy en terreno positivo, liderados por el de las materias primas (3,28 %), el de los bienes de capital (2,94 %), el tecnológico (2,64 %) y el financiero (2,03 %).

Este último se vio impulsado por fuertes avances como los de Morgan Stanley, que se disparó el 17 %, Citigroup (9,7 %), Bank of America (9,56 %), Goldman Sachs (9,47 %), JPMorgan Chase (8,31 %), MasterCard (6,11 %) o Wells Fargo (5,09 %).

Pero detrás de esos contundentes avances no estuvieron solamente las noticias procedentes del Viejo Continente.

También tuvieron gran relevancia los datos macroeconómicos difundidos en Estados Unidos, que dieron esperanzas de que el bache en la recuperación vivido en los últimos meses sea, en efecto, solamente un bache.

El PIB estadounidense creció un 2,5 % en el tercer trimestre de 2011 impulsado por un robusto aumento del gasto de los consumidores, al tiempo que las solicitudes de subsidio por desempleo disminuyeron en 2.000 la semana pasada.

Además, la temporada de resultados empresariales arrojó buenos números de la mano de la mayor petrolera de Estados Unidos, Exxon Mobil, que en los primeros nueve meses del año ganó 31.
660 millones de dólares, el 49 % más que en el mismo periodo del año anterior, gracias al encarecimiento del crudo y el gas natural.

A pesar de la celebración global por el pacto de la UE, los inversores saben que todavía falta que el plan se ponga en marcha de forma eficaz, una tarea que en los últimos meses se ha probado difícil, y que llevará a Wall Street a seguir con la mirada puesta en el Viejo Continente.