Iván Bulos llegó a 'Muni' en agosto, pero recién volvió a jugar el domingo 28 de octubre. | Fuente: Club Deportivo Municipal

La selección peruana aún no estaba en el Mundial. Era 3 de octubre de 2017. Martes. Faltaban siete días para recién lograr el repechaje. La bicolor debía enfrentar a Argentina y Colombia, e Iván Bulos era opción. De pronto, en pleno partido de práctica, el delantero se trabó la rodilla derecha y cayó al 'verde'. El entonces delantero de Boavista fue llevado a una clínica local y, horas después, el doctor de la blanquirroja confirmó lo que se temía: se había roto el ligamento cruzado anterior

La operación se llevó a cabo un par de semanas después, mientras todos pensaban en Nueva Zelanda, y la recuperación estaba programada en la Videna. Así, cuando la bicolor se preparaba para lograr un cupo a Rusia 2018, él llegaba al complejo de San Luis en muletas. Aunque a veces salía a la cancha a saludar a sus compañeros, otras solo se quedaba en el gimnasio haciendo terapia. 

Cuando la 'sele' logró la clasificación, él tomó una decisión: aceleraría su recuperación para, durante los amistosos, convencer a Ricardo Gareca de tener un lugar entre los 23. "No tenía presencia garantizada en el Mundial, pero quería pelear la posibilidad. Tuve que recuperarme en la Videna con la fiebre mundialista. Todo eso me afectó", contó el delantero este martes, en RPP

No pudo. Aunque intentó apurar el proceso, previo al Perú vs. Croacia se dio cuenta no solo de que era en vano, sino que además estaba perjudicándose. "En marzo decidí dejar de apurar porque me estaba haciendo daño a la rodilla. Tuve que decir 'basta' y aceptar que no había chance. Fue duro", dijo a Fútbol como cancha.

Asumir que no jugaría el Mundial, y tener que salir adelante en medio de un grupo que se preparaba para una Copa del Mundo después de 36 años, no fue fácil. Incluso, y no tiene reparos en admitirlo, pensó en dejar el fútbol: "Hubo momentos en los que se me cruzó por la cabeza decir 'ya no puedo', pero lo superé con las ganas y con la gente que me apoya. Los pensamientos positivos fueron más fuertes que los negativos". 

Un nuevo comienzo

Ahora, ya totalmente recuperado, Iván Bulos sabe que lo peor ya pasó. Hace 10 días, jugó un partido después de más de un año. Hace cuatro, volvió a ser titular y recibió una llamada de la FPF. Y hace apenas unas horas, marcó un gol luego de 20 meses, en un importante triunfo ante Universitario de Deportes.

"Hay una mezcla de emociones grandes. Pasé mucho tiempo sin anotar y pudimos ganar en una cancha difícil. Mi regreso ha sido mejor de lo que me esperaba. Me encuentro recuperado y contento porque el cuerpo está respondiendo bien. No tengo temor a una nueva lesión. Son las reglas del juego y uno tiene que aceptarlas", aseguró. 

Sobre Deportivo Municipal, confía en que pelearán hasta el final para intentar llegar a la Libertadores. Sobre su futuro, afirma que, aunque va paso a paso, el objetivo siempre será estar en Europa. Sobre la 'sele', está seguro de que tendrá revancha. Sabe que la gente lo nombra tanto a él como a Beto Da Silva como posible reemplazante de Paolo Guerrero, pero él prefiere ganárselo en el campo.

"Sabemos que se habla del tema, pero hay que demostrar con goles. De nada sirve que te voceen y no demostrar en la cancha. Hay que trabajar duro para volver a la selección. Hablé el lunes en la noche con Néstor Bonillo y me dijo que estaban contentos de que haya vuelto a jugar, que me estaban observando, que siga metiéndole", dijo en RPP. Dependerá de él.

 

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