A poco de concretarse la Ley del Etiquetado para los alimentos con contenido Transgénico, consideramos importante emprender iniciativas de información y educación a la opinión pública sobre los transgénicos, sus implicancias,  consecuencias en el consumo, los mitos y temores que existen en torno a ellos. Estas preguntas nos la contesto el Dr. José Francisco Recoba – medico pediatra y Comunicador en temas de Salud en el programa De la Noche a la Mañana de RPP.

Para nosotros los ciudadanos de a pie ¿que son los transgénicos? Ello implica por supuesto los alimentos y semillas, los tipos de transgénicos, sus ventajas y desventajas, que peligros podrían traer de los transgénicos para la vida humana y claro para los animales, la vegetación, la ecología y biodiversidad, los fertilizantes y pesticidas. Es nuestro derecho conocer y sobretodo elegir lo que vamos consumir.

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud),  los organismos genéticamente modificados (OGM) pueden definirse como organismos en los cuales el material genético (ADN) ha sido alterado de un modo artificial. La tecnología generalmente se denomina “biotecnología moderna” o “tecnología genética”, en ocasiones también “tecnología de ADN recombinante” o “ingeniería genética”. Ésta permite transferir genes seleccionados individuales de un organismo a otro, también entre especies no relacionadas.

Dichos métodos se utilizan para crear vegetales GM – que luego se utilizan para desarrollar cultivos de alimentos GM. Un tanto enredado pero se deja entender.

La creación de un reglamento sobre el uso de biotecnología que regule la entrada de cultivos modificados genéticamente al país, enfrenta a sus partidarios -encabezados por el ministerio de agricultura-, que señalan que ayudará a aumentar la productividad agraria, y a los que creen que dañarán el acervo natural peruano, liderados por el Ministerio del Ambiente.

Uno de los temores mayores entre otros es el daño que estos puedan ocasionar a la salud, las dificultades que presentan la realización de controles para aislar los cultivos transgénicos y la falta de etiquetado en los productos que defienda el derecho de los consumidores a elegir.

El debate seguirá en distintas instancias. Lo que importa es que deciden las personas que consumen y compran sus alimentos hoy en día. Necesitamos tener la certeza que las siguientes generaciones no tendrán que reclamarnos si cometimos algún error o fuimos miopes al no ver que la ciencia podía mejorar nuestra salud. Eso solo el tiempo lo dirá.