Aquí queremos mencionar algunas de las falsas creencias más comunes que impiden que más mamás y bebés disfruten de los beneficios de la lactancia.

 “Se debe promover una lactancia a libre demanda, un niño puede lactar entre 8 y 12 veces al día, por lo tanto es falso que se le deba dar de lactar solo algunas veces”, dijo la pediatra y consultora internacional en lactancia Sarah María Vega.

•    Dar el pecho es doloroso y se te agrietan los pezones: Los pezones pueden agrietarse y producir dolor a causa de una inadecuada técnica de amamantamiento o porque la madre no recibió indicaciones para preparar sus pezones durante la gestación. Este problema se puede prevenir si el personal de salud brinda la orientación y el apoyo necesarios, antes y después del parto.
•    Los bebés que se alimentan de pecho no engordan y siempre tienen hambre: Falso. La leche materna es más fácil de digerir, por eso la mayoría de los bebés que maman pecho comen más frecuentemente, pero eso no significa que no estén recibiendo la cantidad de leche apropiada.
•    Los biberones son mejores porque te indican exactamente cuánta leche toma el bebé: Falso. Lo más importante no es medir la cantidad de leche que el bebé toma, sino dejarlo tomar la cantidad que él o ella necesite para saciarse. Por lo general, el bebé tomará toda la leche que necesita si usted le ofrece los dos pechos cada vez que lo alimente, y le permite vaciarle por lo menos el primer pecho completamente.
•    Si das de lactar vas a estar "atada" al bebé y no podrás trabajar: Falso. Hoy en día existe una gran variedad de mecanismos para extraer leche, las cuales permiten que la madre se saque la cantidad necesaria para alimentar a su bebé mientras ella esté fuera.
•    Se te secará la leche y el bebé llorará mucho: Lo que muchas veces ocurre es que al ofrecerle agua, jugos, té o leche artificial al bebé, este se sacia y empieza a mamar menos cuando se le da el pecho, y deja de estimular la producción de leche materna.