Padres realizan un plantón en los exteriores del Hospital Guillermo Almenara en La Victoria para exigir la activación de implante coclear y terapias para sus hijos con discapacidad auditiva.
Padres de familia protestaron en los exteriores del hospital Guillermo Almenara, en el distrito limeño de La Victoria, en donde exigen que sus hijos reciban implantes cocleares para resolver la discapacidad auditiva.
El implante coclear permite a los niños a poder escuchar, y por eso es necesario que se encuentre activo.
A través del Rotafono de RPP, una madre de familia de nombre Luz, avisó sobre esta situación y pidió al doctor Christian Miranda que resuelva el implante coclear.
"Nuestros niños necesitan oír. Un día sin escuchar es un día perdido. Nos han suspendido la rehabilitación. El implante coclear no hace milagros. Necesitamos rehabilitación, terapias, necesitamos encendido de implantes. Nuestros hijos son sordos y necesitan escuchar. Hay niños que necesitan renovación", aseguró en RPP.
Señaló que los tratamientos se han paralizado porque el seguro no paga su compromiso con las "casas auditivas".
"Nuestra cada auditiva es Medical Audition, que nos ha suspendido. Mi hijo ha sido operado en el mes de octubre. Se supone que en noviembre ya debió empezar la rehabilitación y hasta la fecha no tenemos una sola terapia. La audióloga indica que está suspendido por falta de pago y esto es reiterativo porque anteriormente las operaciones también se han suspendido por falta de pago", comentó.
Agregó que los ciudadanos continúa aportando pero sus hijos pasan días sin poder escuchar por la falta del implante coclear.
Según pudo conocer RPP, son al menos 70 personas, entre adultos, adolescentes y niños, que necesita el implante coclear.
"En el caso de mi hijo, él necesita la renovación del procesador porque ya está fallando, los pines ya se han roto y necesitamos la renovación", contó otra madre sobre su hijo adolescente.
Los padres indicaron que algunos de ellos han llegado desde otras ciudades y alertaron que la falta de activación de los implantes cocleares y la interrupción de los tratamientos pone en riesgo la educación y el desarrollo de los pacientes.