El 23 de enero de 2020, la fuga de gas de un camión cisterna provocó un incendio que acabó con la vida de 34 personas y dejó más de 50 heridos. Jackeline Rojas quedó con el 65 % del cuerpo con quemaduras y aún tiene 17 intervenciones quirúrgicas pendientes.
El 23 de enero de 2020, Villa El Salvador (VES) fue escenario de una de las tragedias más impactantes que han tenido lugar en Lima en los últimos años. Aquel día, un camión cisterna de gas licuado de la empresa Transgas LG impactó contra un desnivel en la pista, lo que ocasionó la fuga de su contenido. Ante este escenario, un conductor intentó encender su vehículo, lo que provocó una chispa que desencadenó un incendio de gran magnitud.
La deflagración tuvo como saldo 34 fallecidos, más de 50 heridos y 20 casas afectadas. No obstante, seis años después de los hechos, las víctimas continúan sufriendo las secuelas de sus heridas, más aún por la falta de recursos económicos para acceder a los tratamientos y la poca disponibilidad de citas médicas en el hospital Guillermo Almenara, ubicado en La Victoria.
"No hay cita en los hospitales y yo tengo 17 operaciones pendientes"
Jackeline Rojas Parinango no solo perdió a su hijo, a su cuñada y a su sobrino en la tragedia, sino que quedó con el 65 % del cuerpo con secuelas de las graves quemaduras que sufrió. Ella indicó a RPP que su sueldo como trabajadora del municipio de VES no le alcanza para costear las diversas cremas que necesita para mitigar el dolor de las secuelas.
"[Estoy] trabajando con un sueldo que no alcanza para las cremas [...] Nosotros necesitamos cremas, cremas especiales para quemaduras. Yo tengo 17 operaciones pendientes", señaló.
Según indicó, entre los motivos por los cuales no puede acceder a las intervenciones quirúrgicas pendientes es la falta de citas disponibles en el hospital Almenara. Esta situación, también la sufrirían otros 11 heridos por la deflagración.
"Hay personas que han tenido secuelas, tienen operaciones pendientes [y] no encontramos cita”, enfatizó.
Jackeline indicó que han pedido ayuda al municipio de Villa El Salvador, pero que la respuesta que han recibido es que no hay presupuesto para atender su solicitud. Asimismo, indicó que en verano es mucho más difícil convivir con las secuelas, pues las altas temperaturas complican la situación.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades locales y nacionales a no ignorar la solicitud de auxilio de las víctimas que, seis años después, siguen siendo afectadas por el fatal accidente.
Fallo excluyó a municipios de VES y de Lima Metropolitana
Las investigaciones iniciadas tras el accidente determinaron que la unidad que transportaba el gas era originalmente un furgón de carga modificado ilegalmente para transportar ese tipo de combustible, incumpliendo los reglamentos de seguridad. Además, se estableció que el desnivel de la vía fue un riesgo advertido previamente a la Municipalidad de Villa El Salvador, entonces liderada por el alcalde Kevin Íñigo Peralta.
El caso expuso graves negligencias: la empresa Transgas LG operaba pese a haber sido clausurada en 2018, y se cuestionó la nula fiscalización del Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin).
El conductor, Luis Guzmán Palomino -quien registraba 83 infracciones de tránsito-, fue condenado por el Juzgado Penal Liquidador de la Corte Superior de Justicia de Lima Sur a cinco años de prisión suspendida por el delito de peligro común. Esta sentencia le permite cumplir la pena en libertad bajo reglas de conducta y establece una reparación civil solidaria con la empresa, con montos de entre S/ 5 000 y S/ 90 000 por víctima.
No obstante, el fallo excluyó como terceros civilmente responsables a las municipalidades de Lima y Villa El Salvador, así como al Osinergmin; omisión que será materia de apelación.