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Un sistema de consultas telefónicas instrumentado por una organización feminista determinó que cada 30 minutos una mujer llama para saber cómo abortar en Argentina, donde la interrupción del embarazo está estrictamente restringida, informa hoy la prensa local.

Al cumplirse a fines de agosto el primer mes de atención de llamadas a la línea "Aborto: más información, menos riesgos", que funciona seis horas diarias, las estadísticas marcan, además, que el 82% de los embarazos se debe a la negativa del varón a usar preservativos.

Las 345 llamadas recibidas en ese lapso correspondieron a mujeres que llevaban 7,4 semanas de embarazo, casi sobre el límite de tiempo para que el aborto por medio de drogas específicas sea eficaz y seguro, según datos de la organización Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto que publica el diario Crítica, de Buenos Aires.

La duración de las llamadas se calculó en unos 30 minutos en promedio y el 53 por ciento de ellas correspondió a mujeres que viven en Buenos Aires y su populoso conurbano, donde reside cerca de la mitad de la población argentina.

La organización feminista aclaró que su iniciativa "no recomienda ni prescribe" métodos abortivos, sino que se limita a "brindar información".

El 92 por ciento de las mujeres hizo la llamada acompañadas por otras personas, en el 23 por ciento de los casos por sus parejas, apuntó en un informe.

Solo el 11 por ciento de las menores de edad hicieron la consulta acompañadas por sus madres, indicó la agrupación sin especificar cantidades.

En más del 90 por ciento de las llamadas, las mujeres dijeron sentirse "intimidadas" por conocer experiencias de violencia, amenazas o denuncias sufridas por otras que recurrieron al sistema de salud para consultar cómo prevenir o interrumpir el embarazo.
Asimismo, manifestaron que en sus consultas con médicos habían recibido información falsa sobre los métodos abortivos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La legislación argentina solo admite el aborto cuando la gestación pone en riesgo la salud de la madre o cuando el embarazo ha sido consecuencia de una violación, aunque es común que los médicos y los jueces se muestren reticentes a atender esos casos.

La iniciativa de la organización feminista es apoyada por diputadas que abogan por la despenalización del aborto, el motivo de periódicas polémicas con la Iglesia, que además objeta los planes oficiales de reparto de preservativos y pastillas anticonceptivas.

-EFE-