Foto: Times Online
Un caso único en el mundo, sorprendió a los médicos que conocen la historia de Brooke Greenberg, una adolescente de 17 años, que literalmente se encuentra atrapada en el cuerpo de un bebé.

Ella tiene una hermana menor, Carly, de 13 años, que sin dificultad puede tomarla entre sus brazos, pues los siete kilos de Brooke y sus 75 centímetros no son una carga sobre llevable.

A pesar que la adolescente conserva sus dientes de leche y su cuerpo lleva años creciendo a un ritmo muy lento, su organismo sí ha sufrido el paso del tiempo, y su vida ha estado en riesgo.

"Infartos cerebrales, espasmos, úlceras y dificultades respiratorias", según relata The Times.

El medio precisa que los expertos estudian el extraño caso de Brooke para indagar en las claves genéticas del envejecimiento.

Además refiere que la historia de la niña británica será protagonista de una conferencia en la Royal Society de Londres, donde expertos internacionales en envejecimiento debatirán sobre este tema.