El pequeño ecuatoriano de cinco años Liam Conejo Ramos y su padre Adrián Conejo Arias recuperaron la libertad tras una orden judicial que criticó duramente las políticas migratorias actuales.
El niño ecuatoriano Liam Conejo Ramos, de cinco años, y su padre Adrián Conejo Arias fueron liberados del centro de detención familiar de Dilley, en Texas (Estados Unidos), y regresaron este domingo a Mineápolis (Minnesota), tras más de una semana de reclusión que generó indignación nacional.
El congresista demócrata Joaquín Castro confirmó la noticia en su cuenta de X: “Liam, de cinco años, y su padre, Adrian, fueron liberados del centro de detención de Dilley. Los recogí anoche (sábado) y los acompañé de regreso a Minnesota”.
Liam y su papá salieron anoche del centro de detención de Dilley. Nunca deberían haber estado allí. Gracias a sus voces, ahora son libres. pic.twitter.com/0X37lYvTvj
— Joaquin Castro (@JoaquinCastrotx) February 1, 2026
En el mensaje incluyó fotografías del menor ya en su hogar, con su característico sombrero y mochila, y otra al parecer tomada a la salida del centro.
“Liam ya está en casa. Gracias a todos los que exigieron su libertad. No pararemos hasta que todos los niños y sus familias regresen a casa”, enfatizó el congresista demócrata.
Yesterday, five-year-old Liam and his dad Adrian were released from Dilley detention center. I picked them up last night and escorted them back to Minnesota this morning.
— Joaquin Castro (@JoaquinCastrotx) February 1, 2026
Liam is now home. With his hat and his backpack.
Thank you to everyone who demanded freedom for Liam. We… pic.twitter.com/XmUvXEthma
La liberación se produjo inmediatamente después de una orden emitida el sábado por el juez federal Fred Biery, quien exigió que padre e hijo fueran puestos en libertad “lo antes posible” y no más tarde del martes.
En su fallo, el magistrado calificó el sistema migratorio como “arcaico” y señaló que cualquier proceso de deportación debería manejarse de forma más ordenada y humana.
Liam y su padre fueron detenidos el 20 de enero en un suburbio de Mineápolis, cuando regresaban de la escuela.
Como parte de las operaciones masivas de deportaciones impulsadas por la Administración Trump, un agente de ICE llevó al niño hasta la puerta de su casa y le pidió que llamara a su madre, quien está embarazada y observaba desde la ventana. El padre le gritó que no abriera, según relató la superintendente del distrito escolar local, Zena Stenvik, quien presenció el momento. Poco después, ambos fueron trasladados al centro en Texas.
Durante su visita al lugar junto a otros legisladores, Castro relató que el padre le expresó su preocupación porque el niño “no ha sido el mismo” desde la detención y mostraba signos de malestar.
El pequeño preguntaba constantemente por su gorra de conejo azul y su mochila de Spider-Man.
El distrito escolar de Columbia Heights, donde asiste Liam, celebró la decisión judicial: “Queremos que todos los niños sean liberados de los centros de detención y que se reúnan las familias que han sido separadas injustamente”.
La liberación de Liam y su padre representa un revés para las políticas de detención familiar en curso y ha sido celebrada por figuras como la congresista Ilhan Omar, quien dio la bienvenida al menor en Mineápolis.