“Pensé que estaría segura en una comisaría”: Policías van a juicio por presunta violación de turista en Francia

Los testimonios de la mujer y de los hombres difieren sobre lo ocurrido aquella noche en una comisaría de París. Los agentes siguen trabajando como policías, la misma profesión del padre de la víctima.

Antoine Q. (izquierda) y Nicolás R. (derecha), los policías acusados. | Fuente: Composición AFP

El juicio de dos policías de élite franceses, acusados de haber violado a una turista canadiense en 2014 en la sede de la policía judicial francesa, se abrió esta semana en París. Los jueces tendrán tres semanas, hasta el 1 de febrero, para esclarecer qué ocurrió la noche del 22 de abril, cuando habría tenido lugar la violación.

La turista, identificado como Emily S., de 39 años, conoció a los agantes en un bar, situado frente a los locales de la policía. Poco después de la medianoche, invitaron a la canadiense, que estaba en estado de ebriedad, a visitar sus oficinas. "Había bebido mucho y no me veía regresando a mi hotel en el estado en que me encontraba, y pensé que estaría segura en una comisaría", dijo a los investigadores Emily, cuyo padre era policía en Canadá.

El testimonio de la víctima y de los presuntos violadores difiere en cuanto a lo que ocurrió durante más de una hora y media en el cuartel general de la policía. La canadiense salió hacia las 02:00 a.m. de lugar, sin medias, y en lágrimas.  Al día siguiente presentó una denuncia asegurando que fue violada por tres policías.

Versiones encontradas

Los acusados, Nicolas R., de 49 años, y Antoine Q., de 40, niegan haberla violado. Ambos admiten haber mantenido relaciones sexuales con ella, pero aseguran que la canadiense estaba de acuerdo.  El ADN de los policías fue encontrado en la ropa interior de la mujer y un examen médico encontró que Emily había sufrido una lesión ginecológica.

El ADN de un tercer hombre fue encontrado también en su ropa interior, pero pese a haber sometido a más de 100 policías que trabajaban en esta comisaría a pruebas los investigadores no pudieron identificar al tercer sospechoso.  Los acusados, que han conservado sus puestos de trabajo, podrían ser condenados a una pena de hasta 20 años de prisión si son declarados culpables.

Anne-Laure Compoint (centro) and Sebastien Shapira (izquierda), los abogados de los policías, a su llegada a la corte. | Fuente: AFP | Fotógrafo: ERIC FEFERBERG

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