El panorama en Guayaquil frente a la pandemia del nuevo coronavirus es alarmante. Esta ciudad, la segunda más poblada de Ecuador detrás de Quito, se ha convertido en el epicentro del COVID-19 en este país con el mayor número de casos y muertes. Más allá de las cifras, las escenas en las calles son distópicas: hospitales rebasados en su capacidad, así como cadáveres en las calles y casas.

Detrás de este escenario en Guayaquil hay diversos factores, de acuerdo con fuentes consultadas por RPP Noticias, que refuerzan la importancia de las medidas que se viene realizando en el Perú: obedecer la cuarentena, el distanciamiento social y que el Estado no cese de hacer pruebas de descarte.

Más casos en una ciudad que en varios países de Sudamérica

Al 31 de marzo, Ecuador reporta 2,302 casos confirmados y 79 muertos por el coronavirus. Las cifras del Gobierno también señalan que hay otros 67 “fallecidos probables” por COVID-19, personas que tenían síntomas pero que no se les pudo confirmar si tenían el virus antes de morir. Se trata así del tercer país con más casos en Sudamérica, solo detrás de Brasil, que tiene una población 12 veces más numerosa, y Chile. Guayaquil es la capital de la provincia de Guayas, el indiscutible foco de la epidemia. 1615 del total de casos, el 70.2%, están allí, además de 52 de los muertos, también alrededor del 70%.

Solo la ciudad de Guayaquil concentra 1,116 casos y es, de lejos, la ciudad más afectada. En comparación, en el segundo lugar está Quito, la capital y la más poblada de Ecuador, que tiene 204 casos. Si se quiere ampliar la perspectiva, Guayaquil tiene hoy más casos confirmados del COVID-19 que todo el Perú, que es el cuarto país en Sudamérica más afectado. Una ciudad de menos de 3 millones de habitantes tiene más casos que varios países de la región.

El caso cero y el vínculo con España

¿Pero cómo llegó el coronavirus, que hoy afecta a todas las regiones de Ecuador, a Guayaquil? Lógicamente, la ciudad con más casos fue también la del ‘caso cero’. Un ‘caso cero’ que está vinculado a una fiesta familiar realizada a fines de febrero.  De acuerdo con un reporte de la agencia AFP, el primer caso del coronavirus en Ecuador fue el de una mujer de 71 años que vino de España el 14 de febrero y a la que sus familiares le hicieron una reunión de bienvenida.

A la fiesta fueron 31 invitados, de acuerdo con Lorena, sobrina de la mujer que dio su testimonio bajo reserva de identidad y que vive en la localidad de Babahoyo, cercana a Guayaquil. "Mi tía nunca viajó a ningún lado, no tuvo tiempo. Desde que llegó estaba delicada de salud (...) Nos comentó que durante el viaje había sentido un poco de fiebre y que mucha gente (en el vuelo) venía tosiendo", contó Lorena. Días después, la familia se enteró a través de la prensa que su familiar era el "caso cero" del nuevo coronavirus en Ecuador.

El 22 de febrero, la anciana fue hospitalizada en Guayaquil. Luego de una semana, las autoridades confirmaron que tenía el coronavirus y sus familiares fueros aislados y sometidos a pruebas. Lorena cuenta que al día siguiente vieron un mensaje del Ministerio de Salud ecuatoriano anunciando cinco nuevos casos. Luego supo que se referían a ella y sus familiares. Doce días después, la ‘paciente cero’ se convirtió en la primera muerte por COVID-19 en Ecuador. Actualmente, Lorena y una docena de parientes luchan por recuperarse del virus.

El aeropuerto de Guayaquil, por donde llegó el primer caso confirmado de coronavirus en Ecuador. En medio del estado de excepción por el coronavirus, solo está activos para vuelos humanitarios. | Fuente: Consulado General de España en Guayaquil (vía EFE)

La situación de la familia del ‘paciente cero’ no es poco común en Ecuador, lo que podría ser un factor detrás de la explosión de casos en Guayaquil. Herbert Holguín, periodista peruano radicado en esta ciudad, explicó a RPP Noticias que en el 2000 ocurrió una migración masiva de ecuatorianos a España (el tercer país con más casos de coronavirus y el segundo con más muertos en el mundo), por lo que el tráfico aéreo entre estos países es fluido. Es habitual que estos ecuatorianos vuelvan a su país en visitas familiares, como el caso de la 'paciente cero'.

El epidemiólogo ecuatoriano Mario Paredes, consultado por RPP Noticias para esta nota, cree que el primer caso no fue el único que entró al país por esos días. “Ingresó por el aeropuerto internacional José Joaquín de Olmedo. En ese momento, si bien el Ministerio de Salud Pública ya había establecido las primeras normas de prevención, no se hizo un trabajo adecuado de revisar a los pasajeros de los vuelos que venían de países que estaban teniendo la mayor cantidad de casos. Tomemos en cuenta que el primer caso llegó el 14 de febrero de España, que en esa fecha no estaba incluido entre los países donde había transmisión activa”

Holguín añade que “otra razón por la que Guayaquil es el Wuhan de Ecuador, digamos, es que el aeropuerto recibe muchos vuelos de Europa. Ya se paralizaron, pero hasta antes de la medida era un aeropuerto de entrada” de ciudadanos de Europa, continente donde hasta la fecha hay más de 300 mil casos. Pero para Holguín y para el doctor Paredes hay un factor de mayor peso detrás de lo ocurrido en Guayaquil: la desobediencia a la cuarentena.

La cuarentena irrespetada

A mediados de marzo, con los casos incrementándose, el Gobierno ecuatoriano cerró su frontera aérea y marítima, declaró la emergencia sanitaria y el estado de excepción, con lo que se restringió la movilización. La cuarentena había entrado en efecto, pero muchos en Guayaquil no la obedecieron, factor que contribuyó a la explosión de casos en la ciudad y en la región de Guayas.

Militares con mascarillas resguardan las calles de Guayaquil | Fuente: EFE | Fotógrafo: Marcos Pin

“Muy poca gente siguió las normas. Muy poca gente aceptó, respetó y acató las medidas que tomó el Gobierno. Si es que una lección se puede tomar desde acá hacia Perú es que, por favor, se queden en casa (…) La reacción fue tardía, no se acató, ese fue el gran problema”, cometa Holguín, quien detalla que la desobediencia se dio en todaos los estratos sociales. “Llegó a tal nivel que el sábado, el presidente, a través de un audio en cadena nacional, resondró a todos los que vivimos acá, exigiendo que por favor se dejen de tonterías y se queden en su casa”.

Para el pasado domingo, la situación en Guayaquil y Guayas ya era “alarmante”. Así lo advirtió el vicepresidente de Ecuador, Otto Sonnenholzner, al lamentar que ese día habían sido detenidas casi mil personas por no obedecer el toque de queda. "El riesgo a contagiarse y morir por COVID-19 es cada vez más alto, casi el 74% de los contagiados están en Guayaquil. (…) Necesitamos aislarnos para que cuando nos volvamos a juntar no nos falte nadie", dijo el número dos del presidente Lenín Moreno en un mensaje al país a través de radio y televisión.

Para el doctor Mario Paredes, recién ahora cuando la cifra de infectados se ha disparado, se ha comenzado a entender la gravedad del coronavirus. “La población no se ha creído lo grave que es realmente esta enfermedad y apenas lo está palpando ahora en la cotidianeidad, en el sentido de que ya muchas personas toman conocimiento de que sus familiares o un amigo ha desarrollado la enfermedad. Ahora la percepción de riesgo quizás es más adecuada”, comentó a RPP Noticias.

Un panorama desolador

Este martes, en una entrevista concedida a la cadena NTN24 por la alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, logró que la atención internacional se centre en el estado crítico del sistema de salud en su ciudad por el coronavirus. Según dijo, las personas están muriendo en sus casas y en las calles sin que las autoridades recojan sus cuerpos, por lo que están “exigiendo al Gobierno nacional que recoja los cadáveres que se están acumulando, no solo en los hogares, están cayendo en las calles”.

Holguín agrega que hoy en Guayaquil hay “cadáveres que se encuentran en el calle”. “En los medios en los que trabajo nos llegan muchos mensajes por redes sociales de personas diciendo ‘tengo acá a mi padre que ha muerto hace tres días, tiene todos los síntomas del coronavirus y nadie viene a recogerlo (…) el cadáver está comenzado a oler mal, ¿qué podemos hacer?’”, relató en diálogo con La Rotativa del Aire.

La periodista ecuatoriana Soraida Constante agrega que “lo que de alguna manera ya no se ha podido ocultar son los reportes en redes sociales de las personas que dan cuenta en redes sociales que sus familiares están muriendo en sus casas”. La ministra de Gobierno, Maria Paula Romo, ha reconocido –agrega Constante- que se han recogiendo cadáveres de domicilios, pero ha dicho que no todos son de fallecidos por COVID-19. “No todas las funerarias están atendiendo ni el servicio forense trabaja al 100%. Esta es la explicación que nos han dado”.

Según cita la agencia EFE, la ministra Romo reconoció esta semana, tras la polémica por la denuncia hecha por la alcaldesa, que las medidas contra el COVID-19 han dificultado el recojo de cadáveres. Según ella, en Guayaquil se recolectaron 100 cuerpos entre el 24 y el 26 de marzo, algunos víctimas del coronavirus y otros por diferentes causas. Entre estos últimos, están parte de los llamados “fallecidos probables” por la pandemia, para cuyo recojo se debe seguir los mismos estrictos protocólos que para los casos confirmados.

Ciuadadanos hacen cola para abastecerse en un supermercado de Guayaquil | Fuente: EFE | Fotógrafo: Marcos Pin

“A todas luces, el sistema de salud de Ecuador no tiene la capacidad para hacer frente a esta pandemia”, comentó Costante en diálogo con el programa Encendidos. “Antes se hablaba de mil camas de cuidados intensivos. Eso es insuficiente frente a las necesidades de respiradores de las personas (…) Está rebasada la demanda de atención médica, no tenemos suficientes pruebas [de descarte del virus]”. Agrega que los fallecidos no son solo son adultos mayores, sino también personas de entre 20 y 49 años.

¿Qué se puede hacer?

Los dos periodistas consultados para esta nota coinciden en que Ecuador necesita hacer más pruebas como parte de sus medidas ante el coronavirus. Las cifras oficiales del Gobierno al 31 de marzo señalan que desde el primer caso hace un mes se han hecho 8251 pruebas para el COVID-19, que han resultado en 2302 casos confirmados. Solo en Guayas se hicieron 4561 pruebas, que resultaron en 1615.

En Ecuador y en Guayas, el 27% y el 35% de las pruebas por coronavirus, respectivamente, han arrojado casos positivos. En comparación, Perú ha hecho 14,463 pruebas, con 1065 casos positivos, lo que representa un 7%. Algo en lo que sí tienen un punto en común los gobiernos de ambos países en sus respuestas ante el coronavirus es en un cambio que hicieron sobre la marcha: la salida de su ministra de Salud. El pasado 21 marzo, en plena crisis, la ministra Catalina Andramuño renunció y fue reemplazada por Juan Carlos Zevallos.

El doctor Mario Paredes considera que la evaluación de la respuesta del Gobierno ecuatoriano ante el COVID-19 “no es muy buena”. Según contó a RPP Noticias, una mesa de técnicos de la que formó parte para asesorar a la exministra sugirió, aproximadamente hace un mes, tomar medidas de contención como el cierre de fronteras y una cuarentena total. “Lamentablemente, estas recomendaciones fueron adoptadas bastante tarde, creo yo, porque en su momento se pensó en el impacto económico que ha tenido, tiene y tendrá en la población en los próximos años”.

Para el especialista, lamentablemente, no se consideró lo que se vive ahora: que al impacto económico de la pandemia hoy se le suma el impacto social. “Es lo que estamos viendo ahora. Un sistema de salud totalmente sobrepasado y una gran cantidad de fallecimientos en los que no ha sido posible discernir hasta qué punto se consideran propios del COVID-19 o por alguna otra patología o complicación”, explicó.

El doctor agrega que lo que el Gobierno puede hacer hacia el futuro es “radicalizar más aún la cuarentena, extenderla probablemente por unos 15 días más para ver si es posible que esta curva de casos, sobre todo en Guayaquil, se estabilice”. También sugiere esparcir en el ambiente desinfectantes como el amonio cuaternario; hacer pruebas de seroprevalencia –las llamadas ‘pruebas rápidas’- a los familiares y contactos de las personas infectadas para rastrear su porcentaje de transmisión; además de unificar las medidas de tratamiento con retrovirales como la cloraquina.

Por ahora, el Gobierno de Ecuador ha anunciado la compra de más pruebas moleculares y se espera la llegada de un stock de 1.2 millones de pruebas. Sin embargo, no hay una fecha para su llegada. En Perú, hay que recordar, el ministro de Salud ha señalado que el mercado internacional para estas pruebas está saturado por la alta demanda de varios países. Lenín Moreno también ha anunciado la construcción de un camposanto en Guayaquil destinado a los muertos por coronavirus, mientras que su vicepresidente también habló recientemente de la posibilidad de usar una fosa común para enterrar los cadáveres.

Militares realizando controles en Guayaquil en medio del estado de excepción por el coronavirus. | Fuente: EFE | Fotógrafo: Marcos Pin


¿Qué opinas?