En una entrevista con RPP, el analista internacional Óscar Vidarte analizó el estado actual de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, tras las declaraciones del mandatario cubano Miguel Díaz-Canel sobre su disposición de dialogar con Washington.
El analista internacional Óscar Vidarte sostuvo que el anuncio de Cuba de su disposición de dialogar con Estados Unidos responde a un contexto de extrema dificultad económica para la isla y a una tendencia de los países de la región de ser "muy pragmáticos" frente a Washington.
"Hasta Irán expresa su voluntad de negociar con EE. UU.", señaló el experto en una entrevista con el programa Las cosas como son, de RPP TV, comparando la situación con los recientes acercamientos de otros líderes como el mandatario colombiano Gustavo Petro o incluso los contactos "previos" entre la administración Trump y el régimen de Nicolás Maduro antes de la intervención militar norteamericana ocurrida el pasado 3 de enero.
El profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) consideró que la "prioridad" del gobierno de Donald Trump no es realmente la democracia o los derechos humanos en Cuba. Sugirió que el interés estadounidense se podría centrar en reclamaciones económicas por las propiedades e industrias (azucareras e inmobiliarias) expropiadas a capitales estadounidenses en la década de 1960.
"¿Es la prioridad de Estados Unidos [la democracia o los derechos humanos en Cuba]? No. Creo que su prioridad va a ser el tema económico", dijo.
Otra motivación, apuntó Óscar Vidarte, es el intento de la aún primera economía mundial de alejar a Cuba de la influencia de China, país que actualmente es el principal soporte económico de la isla, suministrándole recursos básicos como el arroz.
En ese contexto, el analista internacional mostró su temor por el hecho de que se llegue a legitimar en América Latina acciones que violen el principio de no intervención.
"Mi preocupación es que en la actualidad terminemos legitimando una accionar ilegal, más aún cuando Estados Unidos amenaza a Groenlandia, a Panamá. ¿Quién duda que mañana no pueda utilizar la misma narrativa en torno al narcotráfico para amenazar a México o a Colombia?", se preguntó.