“La OEA en este momento no tiene la más mínima capacidad para actuar”, cuestionó el diplomático peruano en Ampliación de Noticias.
Harold Forsyth, embajador del servicio diplomático (r), consideró que la Organización de los Estados Americanos (OEA) “no tiene la más mínima capacidad para actuar”, en referencia a la sesión extraordinaria convocada para este martes por el ente internacional para analizar la situación en Venezuela, tras la captura del líder chavista Nicolás Maduro en una incursión militar ejecutada por EE.UU.
“Me da mucha pena tener que decir esto, pero la OEA es una institución sostenida económicamente en un 80 % por Estados Unidos. No tiene ninguna capacidad de reaccionar, porque su dependencia con los Estados Unidos es total”, manifestó el diplomático peruano en Ampliación de Noticias.
“La OEA en este momento no tiene la más mínima capacidad para actuar. Y no pasará de ser un saludo a la bandera el encuentro que van a tener hoy. Repito que me da mucha pena decir eso, pero la OEA ha perdido por completo legitimidad para actuar y sobre todo capacidad de convocatoria”, sentenció.
El Consejo Permanente de la OEA se reúne de manera extraordinaria este martes, 6 de enero, para analizar la situación en Venezuela tras la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores.
La sesión fue convocada a solicitud de la Misión Permanente de Colombia, cuyo Gobierno rechazó -junto con España, Brasil, Chile, México y Uruguay- lo que califica como “acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela”.
“Un nuevo orden internacional”
Forsyth Mejía consideró que la incursión estadounidense en Venezuela, con la consecuente captura de Nicolás Maduro, está instaurando lo que él llamó “un nuevo orden internacional”, en el que los organismos internacionales “no existen”.
“Estamos entrando, estamos ad portas de un nuevo orden internacional, una nueva realidad que yo creo que empieza a llegar para instalarse, en la cual el derecho internacional empieza a ser una especie de periódico de ayer”, comentó.
“Empieza a dejar de tener la importancia que ha tenido desde la Segunda Guerra Mundial y que nos ha permitido, de una u otra forma, vivir en paz”, agregó.
En ese sentido, puso como ejemplo el caso de China, que podría intervenir militarmente en Taiwán, emulando el ejemplo de Estados Unidos.
“Si la China entra mañana a Taiwán, nadie le va a decir ‘esta boca es mía’. Esta es la realidad. Ya no hay el derecho internacional para detenerlo. Y el Consejo de Seguridad tampoco serviría, porque China es miembro del Consejo de Seguridad. Y no existirá nadie que, como decimos los peruanos, sea capaz de pararle los machos a la China”, indicó.
“De modo que se abre una situación incierta para el mundo a partir de este hecho y básicamente en lo que se menciona muy poco: la gestación de un nuevo orden internacional”, sentenció.